El candidato izquierdista Roberto Sánchez aumentó a 25.937 la diferencia de votos que mantiene sobre el ultraderechista Rafael López Aliaga en la disputa por ocupar el segundo lugar de las pasadas elecciones generales en Perú, que permitirá disputar la Presidencia del país el próximo 7 de junio ante la derechista Keiko Fujimori.
Cuando ya se ha contado el 96,75 % de las actas, Fujimori ratifica su primer lugar, con el 17,09 % de los votos, seguida por Sánchez con el 12,03 %, y López Aliaga con el 11,88 %.
En cantidad de votos, la candidata del partido Fuerza Popular recibe hasta el momento 2.778.499 sufragios, el representante del partido izquierdista Juntos por el Perú llega a 1.956.919 y el líder del ultraderechista Renovación Popular tiene 1.930.979.
La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) ratificó que ya contabilizó el total de 89.951 actas electorales de la votación del pasado 12 y 13 de abril y que las pendientes de revisión por los jurados electorales por presentar alguna observación han disminuido a 3.015.
El proceso de conteo mantiene su marcha con la expectativa de concluir en los próximos días, a pesar de los reclamos de López Aliaga, quien asegura que en los comicios se dio "una maniobra criminal" e insistió, sin mostrar evidencias concretas, en que fue víctima de una fraude para impedir que acceda a la segunda vuelta.
Ante la gran posibilidad de quedar fuera de la carrera presidencial, el ultraderechista reiteró su pedido de que se convoque a comicios complementarios en las jurisdicciones que supuestamente fueron afectadas por intervenciones indebidas, como la demora o falta de material electoral, sobre todo en Lima.
El JNE ya rechazó la semana pasada por unanimidad esa exigencia del candidato, ya que la legislación nacional no contempla la convocatoria a esos comicios, mientras que López Aliaga también afirma que la ONPE, que se encarga de organizar los comicios en el país, "tiene atrás una estructura criminal ya usada en Venezuela".
Sánchez, por su parte, afirmó el sábado pasado que está "totalmente convencido" de que será él quien disputará la segunda vuelta presidencial con Fujimori y pidió a las autoridades electorales "celeridad" en el conteo de los votos "y respeto sagrado a la voluntad popular".
"En esta segunda vuelta tienen que tomarse todas las acciones para que no haya un solo incidente", sostuvo en referencia a los problemas logísticos que llevaron a la renuncia de Piero Corvetto a la jefatura de la ONPE, así como al inicio de una investigación fiscal sobre las fallas que se presentaron en la organización de los comicios.