El concierto gratuito que la cantante colombiana Shakira ofrecerá el próximo sábado 2 de mayo en la playa de Copacabana ha impulsado las ventas en Río de Janeiro con prendas y artículos inspirados en ella y en su estilo.
Saara, una concurrida zona comercial ubicada en pleno centro de Río, se ha convertido en visita obligada de cariocas y turistas brasileños y extranjeros que buscan la pinta ideal y los accesorios para acompañar a la diva en su presentación.
En las tiendas del popular mercado abundan camisetas con los colores de la bandera de Brasil y la imagen de una loba plasmada en el frente acompañada del texto LobaCabana, en referencia a la artista y al espectáculo que ofrecerá en la icónica playa.
También se ven tops con brillos y lentejuelas, otros en tonos rosa y también plateados -como los utilizados por la colombiana en su ultima gira- y muchos accesorios y artículos con referencias a la diva.
Gorras, gafas oscuras con mensajes de sus canciones y hasta billetes de real con su rostro hacen parte de la shakiromanía comercial que se ve en los rincones del popular mercado, donde conocidos temas de la artista como La bicicleta ambientan el momento de las compras.
Y es que sin importar los 34 grados que marcan los termómetros en pleno otoño en Río, las calles de este comercio están abarrotadas de jóvenes y adolescentes que examinan con lupa atuendos y multitud de objetos hasta conseguir lo que buscan.
Entre ellos, Lenon Bezerra, quien desde los siete años es un aficionado de Shakira y viajó a Río de Janeiro desde Manaos, en pleno corazón de la Amazonía brasileña, para ver a su diva, pues su expectativa es que «va a ser un show memorable», dijo a EFE.
El joven encontró en Saara el famoso abanico que la cantante popularizó en las redes luego de que su equipo lo adquiriera en el popular mercado.
Según la directora creativa de la tienda Lix, Silvana Bezerra, con el concierto de Shakira se espera facturar este mes hasta cuatro veces más que en un periodo normal, por la demanda de productos asociados al espectáculo.
«Si tuviéramos dos shows así al año, ni siquiera necesitaríamos abrir la tienda el resto del tiempo», comentó a EFE.
La comerciante afirmó que el fenómeno de la colombiana supera los de los conciertos de Madonna y Lady Gaga y atribuyó parte de ese éxito a la promoción que la propia Shakira hizo de un abanico inspirado en Copacabana.