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Tiene extorsión alza de 61% en 10 años

Entre 2015 y 2025, las carpetas de investigación por extorsión crecieron 61.2 por ciento, al pasar de 5 mil 803 a 9 mil 357 casos, de acuerdo con el diagnóstico "Extorsión en México" del Programa de Seguridad Ciudadana de la Universidad Iberoamericana.
 
El documento advierte que, a diferencia de otros delitos que han mostrado descensos -como el homicidio doloso en su promedio diario-, la extorsión mantiene una trayectoria ascendente y se ha convertido en uno de los fenómenos criminales más extendidos y menos visibles del País.
 
Solo en 2025, el delito registró un aumento interanual de 4.5 por ciento y alcanzó una tasa nacional de ocho casos por cada 100 mil habitantes, consolidando un nivel históricamente alto.
 
Sin embargo, refiere, las cifras oficiales apenas retratan una fracción del problema. 
 
Según la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción de Seguridad y la Encuesta Nacional de Victimización de Empresas (ENVE), ambas del Inegi, entre 96 y 97 por ciento de las extorsiones no se denuncian, lo que implica que las más de 9 mil carpetas abiertas en 2025 representan apenas alrededor del 3 por ciento de los casos reales.
 
"El cobro de piso no opera como una transacción puntual, sino como un intercambio sostenido donde distintos actores compiten por proveer protección", señala el análisis del PSC IBERO, al describir la evolución del delito hacia esquemas más estructurados de control territorial.
El estudio advierte que la extorsión no es homogénea.
 
Por un lado, predominan las extorsiones telefónicas, que representaron 84.1 por ciento de los casos, generalmente sin vínculo previo entre víctima y agresor. Por otro, el cobro de piso -aunque menos frecuente- muestra una mayor capacidad de coerción y crecimiento, al implicar pagos periódicos bajo amenaza directa.
 
En el sector empresarial, la presión es aún más evidente. La ENVE documenta que la extorsión fue el delito más frecuente contra unidades económicas en 2023, con una tasa de mil 562 eventos por cada 10 mil empresas, equivalente a una cuarta parte de los delitos contra negocios.
 
El impacto económico tampoco es menor. Cada evento implica en promedio una pérdida de 8 mil 967 pesos, pero en esquemas de cobro de piso el costo se vuelve recurrente, afectando sobre todo a micro y pequeñas empresas.
 
Señalan secuelas
Uno de los elementos más preocupantes es el uso de la violencia, de acuerdo con el estudio "Extorsión en México".
 
El análisis citado por la IBERO indica que 40 por ciento de las extorsiones presenciales involucran armas de fuego, lo que eleva la capacidad de intimidación y deja secuelas como ansiedad, insomnio y estrés postraumático en las víctimas.
 
Especialistas vinculan este fenómeno con el flujo ilegal de armamento desde Estados Unidos, estimado en más de 200 mil armas anuales en ciertos periodos, lo que fortalece la capacidad coercitiva de los grupos criminales.
 
A esto se suma la desconfianza institucional. Se indicó que muchas víctimas optan por no denunciar ante el riesgo de represalias o por la percepción de que las autoridades no pueden garantizar protección efectiva. En esquemas de extorsión sistemática, denunciar puede incluso detonar nuevos episodios de violencia.
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