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La tienen fácil

Libertad de opinión.

Para que se acaben las polémicas, los dimes y diretes, y hasta las acusaciones severas, tengo una propuesta para el gobierno de México que encabeza la presidenta Claudia Sheinbaum; para Omar García Harfuch, secretario de Seguridad, y para Ernestina Godoy, titular de la Fiscalía General de la República.
 
Para evitar que el vecino país del norte siga amenazando con intervenir en operaciones contra los grupos del crimen organizado, y ahora que dicen que van por los políticos corruptos, no se compliquen ni se desgasten. Vayan en serio contra los cárteles, combatan el lavado de dinero y desmantelen sus redes financieras y operativas.
 
También investiguen con seriedad a todos los políticos vinculados con uno de los mayores casos de corrupción reciente: el huachicol fiscal. Revisen a los gobiernos que han permitido que los grupos delictivos operen con total impunidad; a los altos mandos del Ejército que, según las investigaciones, se han colocado del lado oscuro; a los servidores públicos coludidos, y también a jueces y magistrados que han hecho de la justicia una puerta giratoria.
 
Y, por favor, que no se les olvide mirar hacia los partidos políticos y sus candidatos, esos que han recibido millones de pesos para financiar campañas y que después, como todos sabemos, el crimen organizado no cobra precisamente con recibo fiscal.
 
¿Ya ven cómo no es tan complicado? En sus manos está quitarse de encima la presión y las amenazas de Trump. Basta con ponerse a hacer lo que debieron haber hecho desde hace mucho tiempo.
 
Porque, hasta la fecha, queda bastante claro que los golpes “contundentes” solo llegan cuando el vecino del norte aprieta. Y entonces surge la pregunta inevitable: ¿por qué, en tantos años, no han caído los políticos corruptos, esos famosos “peces gordos” que se han enriquecido impunemente mientras el país paga la cuenta?
 
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