San Luis Potosí, SLP.- En San Luis Potosí, los planteles educativos se han convertido en el principal espacio donde niñas, niños y jóvenes pasan gran parte de su día. Sin embargo, ese mismo entorno enfrenta una creciente preocupación: la presencia de violencia, acoso y dinámicas digitales como los retos virales, que están afectando directamente la estabilidad emocional del alumnado.
De acuerdo con la Secretaría de Educación de Gobierno del Estado (SEGE), el uso no regulado de teléfonos celulares dentro de las escuelas ha sido un factor determinante en este fenómeno, especialmente después de la pandemia. El titular de la dependencia, Juan Carlos Torres Cedillo, advirtió que desde hace tres años se ha impulsado una iniciativa para establecer lineamientos claros sobre el uso de dispositivos móviles en las aulas, al considerar que es a través de estos medios donde se originan muchas de las situaciones de riesgo que impactan en la salud mental de los estudiantes.
En este contexto, explicó que si bien no es posible expulsar a los alumnos que incurren en conductas violentas de manera reiterada, sí se contemplan medidas como cambios de turno o de plantel, sanciones en modalidad virtual y acompañamiento psicológico, con el objetivo de evitar que queden en una situación de vulnerabilidad.
Uno de los focos recientes de alerta ha sido la atención de retos virales que generan temor en la comunidad escolar. Según datos compartidos por la SEGE, estos casos no son exclusivos del estado: Veracruz ha registrado ocho incidentes, Estado de México tres, Baja California dos y San Luis Potosí uno. Ante ello, la dependencia trabaja en la implementación de protocolos específicos para evitar escenarios de pánico colectivo.
Entre las acciones planteadas destaca la capacitación de comités escolares de seguridad, así como la reactivación de la llamada “operación mochila”, que se realizaría de manera sorpresiva hasta dos veces por mes. Esta medida busca prevenir el ingreso de objetos peligrosos a los planteles, en un contexto donde también se ha detectado la normalización de portar este tipo de artículos entre estudiantes.
Además, se han establecido canales de reacción inmediata con instancias federales y estatales como la Guardia Nacional, el Ejército y la Guardia Civil Estatal, con reportes periódicos para evaluar el alcance de estos fenómenos.
Desde el ámbito universitario, el rector de la Universidad Politécnica, Néstor Garza Álvarez, señaló que las instituciones de educación superior también enfrentan retos en materia de salud mental. Indicó que actualmente cuentan con un equipo de seis asesores psicopedagógicos y que se proyecta la creación de una Dirección de Atención a Asuntos Estudiantiles, enfocada en tutorías y acompañamiento emocional.
Asimismo, detalló que, ante la falta de personal especializado suficiente, se han establecido convenios con el Instituto Temazcalli para brindar atención a jóvenes con problemas de salud mental y adicciones. A esto se suma la atención médica interna, que actualmente da seguimiento a un número significativo de estudiantes y trabajadores que han solicitado apoyo.
El rector también identificó factores sociales que inciden en estos problemas, como la distancia entre padres e hijos derivada de las jornadas laborales, lo que puede propiciar episodios de ansiedad o depresión en los jóvenes.
A nivel municipal, autoridades educativas han reforzado el llamado a la prevención. En Soledad de Graciano Sánchez, la directora de Educación Municipal, Velia Castro Granja, consideró necesario retomar estrategias como la revisión de mochilas, especialmente tras incidentes recientes como el registrado en el CBTIS 121, que aunque resultó ser un reto en redes sociales, generó alarma.
Subrayó que este tipo de acciones deben apegarse a los lineamientos de derechos humanos, por lo que requieren el consentimiento previo de madres y padres de familia, quienes juegan un papel clave en la supervisión de contenidos digitales y pertenencias de sus hijos.
En la capital potosina, el director de Educación Municipal, Joel Ramírez Díaz, informó que se implementará una estrategia integral de prevención en coordinación con diversas dependencias, incluyendo áreas de seguridad, derechos humanos y atención social. Entre las medidas se contempla la revisión de útiles escolares bajo protocolos establecidos y el fortalecimiento de programas de convivencia.
Destacó también la importancia de la educación digital, mediante la certificación de “defensores digitales”, con el fin de hacer frente a los riesgos derivados del uso de redes sociales.
Las autoridades coinciden en que, hasta ahora, no se han identificado amenazas concretas de alto riesgo; sin embargo, el objetivo es anticiparse a posibles escenarios mediante la coordinación entre instituciones, escuelas y familias, en un contexto donde la prevención y la atención a la salud mental se han vuelto prioritarias dentro del sistema educativo.