Congresistas del Partido Demócrata urgieron hoy al Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, negociar la adición de una cláusula en el Tratado de Comercio con México y Canadá (T-MEC) que impida a las automotrices chinas acceder a los beneficios arancelarios del acuerdo vigente desde 2020.
Argumentando razones de seguridad nacional así como de defensa de la base industrial estadounidense, el grupo de 74 congresistas demócratas pidieron a Trump la inserción de la cláusula justo cuando los tres países deben revisar si amplían la fecha de expiración del T-MEC del actual 2036 hasta el año 2042.
"Urgimos a su Administración a prohibir explícitamente que los vehículos producidos por entidades de propiedad o bajo control chino en Canadá o México califiquen para los beneficios del T-MEC o ingresen a Estados Unidos", dice la carta liderada por Debbie Dingell, congresista de una zona automotriz de Michigan.
En el T-MEC, las armadoras chinas instaladas en alguno de los tres países de América del Norte no están impedidas de tener acceso a los beneficios arancelarios del acuerdo en tanto cumplan con sus reglas de origen entre las que está el que 75 por ciento de los componentes deben provenir de la región.
"Los vehículos de propiedad o bajo control chino, independientemente de dónde se ensamblen, no deben ser autorizados a ingresar a nuestro mercado via el T-MEC ni de ningún otro mecanismo", dice la carta.
"Permitir dicha evasión socavaría los aranceles existentes, debilitaría la aplicación de las normas comerciales y erosionaría las políticas diseñadas para apoyar la manufactura nacional (de Estados Unidos)", apunta.
En la carta los legisladores citaron el incremento de las ventas de armadoras de autos chinos en México que pasaron de 30 mil en 2021 a más de 306 mil en 2025 según datos oficiales; desde 2026, México impuso un arancel de 50 por ciento a autos de países sin tratado comercial incluyendo China.
A pesar de fuertes aranceles en su contra, algunos vehículos fabricados en China ya están presentes en el mercado estadounidense pero en su vasta mayoría importados por subsidiarias de armadoras estadounidenses como es el caso de GM con el Buick Envision o Ford con el Lincoln Nautilus.
Citando preocupaciones originalmente planteadas por el Departamento de Comercio en enero de 2025, los demócratas aseguran que el mero ingreso de vehículos fabricados por armadoras chinas significa una amenaza de seguridad nacional ante las capacidades tecnológicas que los nuevos modelos tienen.
"Esto tiene implicaciones reales para la seguridad nacional ya que los vehículos actuales están cada vez más conectados y son capaces de recopilar y transmitir datos confidenciales sobre conductores, infraestructura y el entorno", dicen los congresistas demócratas tanto del ala moderada como progresista.
A principios de 2026, el Representante Comercial de Estados Unidos Jamieson Greer expresó preocupación por la decisión de Canadá de permitir la entrada de hasta 49 mil vehículos eléctricos desde China a una tasa arancelaria reducida esgrimiendo el argumento peligros de ciberseguridad para Estados Unidos si cruzan la frontera.
La carta de los demócratas llega sólo unas semanas antes de que el Presidente Trump emprenda una gira de trabajo a China para visitar a su contraparte Xi Jinping; este año, Trump aseguró en Detroit que las armadoras chinas son bienvenidas en Estados Unidos en tanto fabriquen sus autos en territorio estadounidense.