La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) convocó hoy a nueva licitación para la producción del pasaporte mexicano durante los siguientes cuatro años, luego de que la anterior fue declarada desierta en diciembre, por falta de ofertas viables.
La dependencia tardó cuatro meses en preparar nuevas bases para el concurso, de las cuales fue eliminado el requisito de aportar una solución de encriptación de comunicaciones basada en algoritmos post cuánticos, una tecnología para prevenir eventuales ataques con computadoras cuánticas, que múltiples empresas calificaron como innecesaria y extremadamente costosa.
Las dos ofertas que se presentaron en diciembre rondaron los 4 mil 600 millones de pesos, pero está por verse si las cotizaciones se mantendrán en este rango, luego que en 2025 se registró una importante caída en la producción de pasaportes.
Entre 2022 y 2024, el promedio anual fue de 5 millones 323 mil pasaportes emitidos, pero la producción ha ido bajando año con año, y en 2025 solo se emitieron 4 millones 715 mil, 9 por ciento menos que en 2024 y 12.6 por ciento menos que en 2022.
Si bien 45 empresas manifestaron interés en el contrato en diciembre, casi todas declinaron ofertar, incluido el consorcio que ganó en 2019, encabezado por la firma francesa Thales.
El contrato con Thales vencía en enero, pero es probable que se amplió mediante un convenio.
En el nuevo concurso, las empresas tendrán hasta el 19 de mayo para presentar ofertas, el fallo será anunciado el 29 de mayo, y habría un periodo de transición a partir de junio para que entre en operación el nuevo proveedor.
En vez de pedir algoritmos post cuánticos, en el nuevo concurso la SRE solo está solicitando a las empresas "considerar prevenir, detectar y remediar oportunamente nuevas vulnerabilidades y amenazas que puedan comprometer los activos de infraestructura de la PKI", es decir, de la infraestructura de clave pública que gestiona los certificados digitales esenciales para el proceso de producción.
El contrato incluye la producción del pasaporte en 64 consulados en Estados Unidos, Canadá, España, Francia, Alemania y Reino Unido, además de las delegaciones de la SRE en México.
Una de las empresas que ofertaron en diciembre fue Cosmocolor, de la familia Kahwagi, que fue descalificada por un error documental, y que ya controla desde el año pasado la producción de la credencial del INE, en asociación con la paraestatal Talleres Gráficos de México.
La otra oferta, por 4 mil 952 millones de pesos, la presentó el consorcio de la alemana Veridos y la mexicana Interconecta.
Esta última es filial de Grupo Altavista, que protagonizó varias polémicas por contratos con Pemex, la SEP y la Secretaría de Salud entre 2005 y 2018, mientras que Veridos fue encargada de la credencial de elector hasta 2025.
La SRE descalificó a este grupo por múltiples defectos en su propuesta, entre ellos, incluir conceptos, servicios y documentos que no eran parte de las bases de licitación.