Esta radiografía muestra una brecha creciente entre lo que las empresas consideran competitivo y lo que las personas sienten que deberían estar recibiendo
La mitad de los trabajadores que pide un aumento salarial en México no lo consigue, y adicionalmente más de un tercio está inconforme con lo que gana aunque no haya pedido un aumento, revela la primera Guía Salarial que realizó en el País la plataforma de gestión de personas Buk.
Esta radiografía muestra una brecha creciente entre lo que las empresas consideran competitivo y lo que las personas sienten que deberían estar recibiendo.
"Lo que encontramos es una desconexión importante entre la manera en que las compañías ajustan sus sueldos y cómo esos cambios se viven en la experiencia cotidiana de los colaboradores; ahí es donde se abre esta brecha de inconformidad", explicó en entrevista Lesley Warren, Head of Research de Buk.
La Guía Salarial está hecha a partir de datos reales de nómina de empresas que usan el sistema de Buk.
La firma construyó un análisis de 100 puestos clave en nueve grandes áreas organizacionales, con más de 3 mil 400 registros de sueldos de más de 160 compañías de distintos tamaños y sectores.
Entre los hallazgos, tecnología se consolida como el segmento mejor pagado, junto con nuevos perfiles de marketing digital y roles transversales en recursos humanos, como el HR Business Partner, mientras que la manufactura se queda al final de la tabla de sueldos promedio, lo que refleja que la inconformidad salarial también se vive de manera distinta según el sector.
"El mercado premia cada vez más a quienes aportan capacidades tecnológicas o una mirada estratégica transversal, mientras que las posiciones muy operativas se quedan rezagadas, aún cuando sostienen gran parte de la actividad productiva", comentó Warren.
Incluso en los niveles directivos aparecen brechas claras: un director de Tecnologías de Información y Comunicaciones puede alcanzar una mediana cercana a 98 mil pesos mensuales, frente a alrededor de 84 mil pesos para un director de operaciones ligado a procesos más tradicionales.
Para el talento joven, la guía confirma que los puestos de entrada siguen siendo los peor pagados, pero que las nuevas generaciones valoran cada vez más la compensación total, con flexibilidad y beneficios adicionales, y no solo el salario base.
En un contexto de incrementos al salario mínimo y cambios regulatorios como la próxima reducción gradual de la jornada laboral, las áreas de recursos humanos enfrentan el reto de ajustar sus estructuras de sueldos sin perder competitividad. A pesar de estos ajustes obligados por la inflación y las nuevas reglas laborales, la percepción de que el sueldo no alcanza sigue creciendo entre los trabajadores.