Agregó que estos factores pueden retrasar decisiones de inversión y llevar a algunos ahorradores a buscar alternativas fuera del País
Con un Estado de Derecho ya deteriorado, el bloqueo de cuentas bancarias sin orden judicial podría afectar aún más la inversión en México y debilitar la confianza en el sistema financiero, advirtieron especialistas.
Víctor Manuel Herrera, socio en Miranda Ratings Advisory, consideró que la reforma al Poder Judicial, la elección de jueces en el País, la incertidumbre en torno al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y ahora la nueva facultad de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) para bloquear cuentas, conforman una serie de factores que dificultan la recuperación de la inversión privada.
"Checamos con algunos expertos legales y sí ha habido miles de cuentas congeladas por parte de la UIF relacionadas con actividades ilícitas. Esto se convierte en un obstáculo adicional que los inversionistas deben considerar al hacer negocios en México, lo que impacta especialmente a las pequeñas empresas.
"Las grandes compañías evitan operar en entornos donde pueda existir un riesgo reputacional por bloqueos de cuentas. A esto se suma lo que ocurre con el Servicio de Administración Tributaria (SAT) y la renegociación del T-MEC, lo que en conjunto puede generar la percepción de que México es un país más complejo para invertir", señaló Herrera.
Agregó que estos factores pueden retrasar decisiones de inversión y llevar a algunos ahorradores a buscar alternativas fuera del País.
Por su parte, Nydia Iglesias, directora de Análisis Político de Banamex, coincidió en que en México existe un entorno de menor certidumbre jurídica debido al debilitamiento de las garantías institucionales y de protección de derechos de ciudadanos y actores económicos.
"Es comprensible que el bloqueo de cuentas genere preocupación entre quienes están bajo jurisdicción mexicana. El Estado de Derecho ha perdido condiciones de operación, y medidas como esta colocan a los cuentahabientes en un entorno de protección más vulnerable.
"El problema es que en los últimos años estas garantías se han ido debilitando. A ello se suma la percepción de que los nuevos jueces, magistrados y ministros han mostrado una mayor inclinación a respaldar posiciones del Gobierno, con menor solidez técnica en sus resoluciones", afirmó Iglesias.