En San Luis Potosí se localizan 11 de los 20 sitios sagrados de la cultura wixárika, los cuales forman parte de áreas naturales protegidas que, de acuerdo con la Secretaría de Ecología y Gestión Ambiental (SEGAM), desde el año 2000 están resguardadas bajo la denominación de Área Natural Protegida Sitio Sagrado Natural de “Wirikuta y la Ruta Histórico-Cultural del Pueblo Wixárika”.
Uno de estos sitios es Tui Maye’ U, un manantial ubicado en medio del desierto, en la comunidad de San Juan del Tuzal, en el municipio de Charcas. Este santuario de aguas cristalinas forma parte de la ruta Wirikuta y de los once sitios sagrados que existen en el estado.
Este oasis envuelve la esencia del altiplano potosino y de una tradición ancestral transmitida por generaciones del pueblo wixárika. A orillas de sus aguas, los huicholes rinden culto a sus deidades mediante ofrendas, ceremonias, música y danzas; mientras que en sus profundidades habitan tortugas que complementan la riqueza natural del lugar.
El encanto de Tui Maye’ U atrae año con año a integrantes de la etnia wixárika, quienes lo visitan como parte de su peregrinación hacia el Cerro del Quemado, en el municipio de Real de Catorce.
Peregrinar ancestral
La ruta wixárika inicia con la visita al manantial de San Juan del Tuzal, continúa hacia el Cerro de las Narices, en la comunidad de Coyotillos, en Charcas, y culmina en la presa de Santa Gertrudis. Desde este punto, los peregrinos se conectan con el corazón de la ruta en el pueblo de Real de Catorce. En cada uno de estos sitios sagrados, los wixaritari realizan rituales para refrendar su vínculo con la tierra, propiciar el bienestar de su comunidad y asegurar un ciclo agrícola favorable, además de depositar ofrendas a sus dioses.
Ubicación de la ruta
De acuerdo con registros de la Segam, el área protegida abarca 140 mil 211.85 hectáreas y resguarda 138.78 kilómetros de la ruta sagrada. Este territorio comprende los municipios de Charcas, Catorce, Matehuala, Villa de la Paz y Villa de Guadalupe, así como parte de la ruta histórico-cultural en Villa de Ramos, Salinas y Charcas.
El desierto potosino
La ruta wixárika está integrada por un total de veinte sitios sagrados que, de acuerdo con la UNESCO, se extienden desde el occidente hasta el centro de México, concluyendo en Wirikuta, específicamente en el Cerro del Quemado, en Real de Catorce. Esta ruta es considerada una de las más representativas de origen precolombino que aún se mantienen activas, además de constituir un testimonio vivo de las tradiciones culturales del pueblo wixárika.
Biodiversidad
La ruta alberga una amplia diversidad de ecosistemas. De acuerdo con el decreto del Área Natural Protegida, en Wirikuta predominan las plantas perennes, que constituyen el elemento más representativo de su vegetación. Entre las formaciones vegetales destacan el encinar, pinar, cedral, encinar arbustivo, matorral submontano, matorral desértico rosetófilo, matorral desértico micrófilo, matorral crasicaule, zacatal y bosques de galería.
La flora está compuesta por 526 especies, entre las que destacan familias como Asteraceae, Poaceae, Cactaceae, Fabaceae y Lamiaceae, así como géneros como Quercus, Opuntia, Muhlenbergia, Salvia, Agave, Bouteloua y Dyssodia. Además, se han identificado 19 especies incluidas en la NOM-059-SEMARNAT-2010.
En cuanto a fauna, se han registrado 96 especies de aves, de las cuales 16 están catalogadas dentro de la misma norma por encontrarse en riesgo. Asimismo, se reporta la presencia de al menos seis especies de mamíferos, lo que refuerza la importancia ecológica de este territorio.
Identidad cultural
Más allá de su valor natural, la ruta wixárika representa un profundo legado cultural. Tui Maye’ U no solo es un sitio de belleza paisajística, sino también un espacio que resguarda historia, espiritualidad y tradición. Este santuario continúa siendo un punto fundamental para la cosmovisión wixárika, donde la conexión entre la naturaleza y lo sagrado se mantiene viva a través de prácticas ancestrales que han perdurado a lo largo del tiempo.