Rioverde, SLP.- Productores cañeros de la región han iniciado una transformación en sus métodos de cultivo, sustituyendo el uso de agroquímicos por soluciones microbiológicas. Esta estrategia busca revertir el deterioro de los suelos tras décadas de aplicaciones químicas, reducir los costos de producción y alcanzar la certificación de caña orgánica.
El productor Falcón Saldierna explicó que la implementación de organismos orgánicos ha permitido nutrir la tierra de manera natural. En un periodo de cinco años, el manejo biológico ha demostrado resultados superiores a los fertilizantes tradicionales, mejorando tanto la calidad como el rendimiento por tonelada.
Entre las herramientas clave aplicadas al suelo destacan los trichodermas que son hongos benéficos que protegen la raíz y combaten patógenos. Y los micorrizas que son organismos que optimizan la absorción de nutrientes y agua del suelo.
Para maximizar el ahorro, los productores se han capacitado con expertos en microbiología para reproducir sus propios microorganismos. A través de procesos de fermentación controlada, los cañeros generan los insumos necesarios en sus propias parcelas, eliminando la dependencia de proveedores externos y ajustando las cantidades de aplicación a las necesidades específicas de cada predio.
La meta final de esta transición es la certificación orgánica, lo que incrementaría sustancialmente el valor del producto en el mercado. Además, el nuevo modelo agrícola permite explorar beneficios adicionales.
Con la captura de Carbono, el uso de microorganismos en el cultivo de caña aumenta la absorción de CO2, lo que podría dar acceso a compensaciones y recursos federales por mitigación ambiental y con el corte en Crudo: Se busca implementar maquinaria para evitar la quema, dejando la materia orgánica sobre el suelo como alimento para los propios microorganismos.