En los 80, Frank Díaz gozaba las mieles de la fama al formar parte de Parchís, donde se le conocía como la "Ficha Azul". El grupo marcó a toda una generación y a él lo posicionó como uno de los rostros infantiles más reconocibles del pop en español.
Hoy, con 54 años y el espíritu de un niño, continúa labrando un camino en la música con la esperanza de revelar al mundo su esencia, su realidad y su manera de ver la vida.
"Lo importante de los creadores es que, en el fondo, seguimos siendo niños, porque creo que la capacidad de crear, de innovar de cualquier artista, existe porque dentro de él sigue creyendo, sigue viviendo aquel niño inquieto, con ganas de jugar, de hacer, de imaginar, de soñar.
"Mi música no es comercial, es muy ochentera. A veces me tengo que pelear con el productor para decidir qué es lo que quiero, pero es mi forma de defender quién soy y lo que pienso", contó Frank en entrevista.
En su nuevo EP, Frankamente, reúne seis temas con los que busca reconectar con el público. Canciones como "Volver a Ser", "Mirar Atrás" y "Posiblemente" son resultado del trabajo que inició en 2023, cuando decidió retomar la escritura y la producción musical, apostando por una identidad sonora genuina, cargada de memoria y emociones.
"La industria discográfica ha cambiado tanto que, en lugar de lanzar el CD completo, como lo tenía en noviembre de 2023, he tenido que ir esperando y sacando un sencillo cada dos o tres meses. Hoy todo es distinto: las plataformas y el algoritmo se convierten en una inversión.
"Mi misión es avanzar poco a poco; no es que me quede mucho tiempo, ya voy a cumplir 55 años, pero prefiero ganarme todo de manera orgánica".
El 13 de mayo cantará en el Foro del Tejedor (El Péndulo) con la intención de reencontrarse con los mexicanos, que han sido clave en su trayectoria. El concierto promete ser un recorrido íntimo por su historia musical, pero también una ventana hacia su nueva etapa.
"México es un País que siempre me ha querido. Vengo a enseñar mi música, a contar mi vida, que son mis canciones. Cada una habla de una etapa, de un momento, de un sentimiento, de una sensación; es a través de ahí que me expreso.
"Todo lo hago de manera independiente, sin el respaldo de una discográfica. Ha sido un esfuerzo enorme, pero también profundamente satisfactorio. Me mantiene fiel a lo que soy y al compromiso que tengo con mi música", concluyó.