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Acusan retrasos en aduana de Colima por revisiones físicas

Agentes aduanales y operadores logísticos acusaron retrasos en la aduana de Manzanillo, en Colima, por el incremento en revisiones físicas a contenedores, lo que está frenando operaciones de importación y elevando costos para empresas, principalmente maquiladoras.
 
 De acuerdo con un comunicado de la Asociación de Agentes Aduanales del Puerto de Manzanillo (AAAPUMAC), desde ayer se detectó un "incremento considerable en los reconocimientos aplicados a las operaciones de importación (IN)", lo que anticipa inspecciones más frecuentes por parte de la autoridad.
 
 "Derivado de esta situación, se solicita atentamente prestar especial atención a este tipo de operaciones, ya que podrían presentarse revisiones más frecuentes por parte de la autoridad, lo cual puede impactar en los tiempos de despacho", advirtió.
 
 "A partir de hoy todas nuestras operaciones están cayendo en rojo", apuntaron por separado operadores al reportar que los embarques están siendo detenidos para revisión física, en lugar de utilizar esquemas no intrusivos como rayos gamma.
 
 "La decisión de la autoridad aduanera en Manzanillo crea retrasos importantes en las importaciones de empresas maquiladoras y gastos", alertaron.
 
 Eso sumado a que la acumulación de contenedores ya genera cuellos de botella en el puerto.
 
 Los agentes indicaron que solo durante la tarde de ayer se acumularon al menos 35 operaciones pendientes de revisión, lo que obliga a reprogramar procesos y trasladar costos a los clientes.
 
 Además, advirtieron que la reforma a la Ley Aduanera que entró en vigor a inicios de año ya había generado mayores tiempos de despacho, por lo que el aumento en revisiones físicas agrava la lentitud en el flujo de mercancías.
 
 Ante el escenario, operadores anticiparon que deberán programar "previos" -inspecciones anticipadas de mercancía- para evitar mayores retrasos, aunque reconocieron que esta medida implica más tiempo y costos adicionales.
 
 También señalaron que buscarán que la industria presione para agilizar los procesos, al considerar que las revisiones generalizadas están "ahogando el sistema económico".
 
 Hasta ahora, la autoridad aduanera no ha informado públicamente sobre cambios en los criterios de inspección en el puerto.
 
 No es la primera vez que la Aduana de Manzanillo enfrenta señalamientos por retrasos, saturación y costos extraordinarios para importadores.
 
 En junio de 2025, transportistas reportaron contenedores detenidos, patios rebasados y revisiones aduanales superiores a 72 horas por unidad.
 
 La crisis llegó al punto de que empresas acusaron pérdidas por almacenajes, demoras y unidades varadas, con costos diarios por contenedor que en algunos casos fueron estimados hasta en 16 mil pesos para importadoras del Bajío.
 
 Autoridades federales atribuyeron entonces parte del desorden operativo a la remoción de personal señalado por actos irregulares, lo que habría generado resistencias internas y afectaciones temporales al despacho.
 
 Pese a las quejas del sector privado, la Marina defendió la operación del recinto y aseguró que, desde que tomó el control de la aduana en 2022, Manzanillo había mejorado su recaudación y eficiencia; sin embargo, los reclamos por lentitud, revisiones excesivas y presuntos actos de corrupción se han mantenido como un foco recurrente en el puerto.
 
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