Moretones: causas más comunes
Un moretón aparece cuando pequeños vasos sanguíneos se rompen y la sangre se acumula bajo la piel. Esto puede ocurrir fácilmente en personas con piel delgada, especialmente con la edad o por daño solar, ya que los vasos se vuelven más frágiles.
También influyen medicamentos como aspirina, antiinflamatorios o anticoagulantes, que dificultan la coagulación. Algunos suplementos, como omega 3, ginkgo o vitamina E, pueden tener un efecto similar.
La falta de nutrientes como vitaminas C, K, B12 y folato también puede favorecer su aparición, al afectar la resistencia de los vasos o la coagulación. Además, factores como el ejercicio intenso, el consumo de alcohol o problemas hepáticos pueden estar relacionados.
Cuándo pueden ser señal de alerta
Aunque la mayoría de los moretones no son preocupantes, es importante prestar atención si aparecen sin golpe, son grandes, o surgen en zonas poco comunes como el abdomen, la cara o la espalda.
Otros signos de alerta incluyen sangrado frecuente de encías o nariz, cansancio extremo, fiebre, pérdida de peso o pequeños puntos rojos en la piel. Estos síntomas pueden indicar alteraciones en la sangre o problemas de coagulación.
Qué hacer y cuándo acudir al médico
El diagnóstico suele ser sencillo e inicia con análisis de sangre para revisar plaquetas y coagulación. En algunos casos se evalúan también vitaminas o la función del hígado.
Para prevenirlos, se recomienda llevar una alimentación equilibrada, proteger la piel del sol, evitar golpes y revisar el uso de medicamentos o suplementos. Aplicar frío después de un golpe también puede ayudar.
En general, tener moretones ocasionales es normal. Pero si aparecen de forma repentina, sin causa clara o junto con otros síntomas, lo mejor es acudir al médico para descartar problemas y recibir orientación