Hablar públicamente de su separación fue liberador para Angélica Vale, quien en noviembre del año pasado dio a conocer su divorcio de Otto Padrón, luego de 14 años de matrimonio y dos hijos en común.
La actriz y conductora apareció el jueves durante la celebración del musical El Fantasma de la Ópera, en el Teatro de los Insurgentes, por sus 125 mil espectadores.
Acompañada de su madre, Angélica María, y de sus dos hijos, Angélica Masiel y Daniel Nicolás, Vale recordó ese momento de su vida.
"Fue una catarsis muy hermosa, fue muy liberador poder decirlo. Teníamos muchos meses separados, era una decisión tomada, no era nada nuevo y cuando por fin lo pude decir fue un gran regalo. Era muy raro no ser cien por ciento honesta; me liberó ser sincera y ver que era una realidad", contó a los medios.
La comediante, de 50 años, confesó que atraviesa por una etapa plena, la cual acompaña con terapia junto a sus hijos para adaptarse a su nueva realidad.
"La terapia va en la canasta básica, desde antes y ahora con más razón. Nos está yendo muy bien y es ir entendiendo que es una relación para siempre porque tenemos dos chamacos y vamos a estar juntos aunque no como pareja sí como familia.
"Ahora me encuentro en un lugar muy hermoso, donde me estoy disfrutando mucho como ser humano y como mujer, porque luego una se abandona. Vivo una etapa de cambios, pero para bien; estoy muy contenta con mis hijos y me llevo muy bien con su papá", aseguró.
La protagonista de La Fea Más Bella también dejó claro que no está lista para otra relación, aunque no le cierra las puertas al amor.
"No hay forma de que yo le dé chance al amor ahorita, ni lo pienso. A lo mejor en algún momento cambio de opinión, pero por ahora opto por mis hijos. Esas cosas vendrán en el futuro", expresó.
Vale añadió que el apoyo de su madre ha sido fundamental pues ha funcionado como su pilar emocional.
"Ha estado conmigo como siempre, pero ahora más. Su apoyo ha sido indispensable para esta transformación y para continuar unidos como familia" concluyó.