Ha sido evidente que no todos entienden que “la política es el único juego de los adultos” punto de salida que infiere madurez, calculo y estrategia para el ataque. Las redes sociales han venido a hacer del “golpeteo” con estrategia, con arte. La inmensa mayoría de las veces el ataque es colérico, de impotencia, ramplón, simplista. Vaya no se ha hecho como un movimiento estratégico diseñado desde la cabeza. Hoy se nota que es visceral, sin un análisis previo. El golpe primero y en un tablero donde se dispendia un recurso que se presume publico y con golpeadores desde las páginas fake, utilizando la IA (inteligencia Artificial) con burda comunicación que hace muy notoria la vulgaridad. Con unos golpeadores que viven (cobran) de ello y hechas esas paginas para ello. No crea usted que si decimos que esas paginas fueron hechas para golpetear solo se dediquen a ello. No. En una impudicia inusitada enaltecen las acciones (en su mayoría) falsas de quienes las pagan y resuelven a las personas difusoras del golpe (emitido desde el muy conocido “boletín de prensa”) les resuelven -decíamos- los problemas del abasto alimentario. Igual que hacia el “viejo PRI” con paleros y “matraqueros” (en los mítines escandalosos) hoy estos están en redes sociales y cobran como siempre por el estruendo golpeteador.
El ataque, la guerra sucia, las campañas negras dirigidas al “puntero” o al adversario tienen un solo objetivo; Debilitar y/o desplazarlo. No se ataca al ultimo en la lista, ni al mas débil, sino al puntero. Al que se le ve como peligroso en la contienda. (la que sea) existe una amplia bibliografía (artículo hecho de hojas de papel, contiene letras que trasmiten ideas) a lo largo de la historia que han difundido al “ataque” como parte de una estrategia de guerra, el mas conocido es aquel escrito hace 2,500 años por el (general) chino Sun Tzu. El Arte de la Guerra. Este librito dice que el “ataque” es una acción fundamental para conseguir el éxito y que se debe aprovechar cualquier momento de debilidad del enemigo (adversario u oponente) como una oportunidad para atacar. Sin embargo, a falta de entendimiento de lo que se lee (en el hipotético caso de que se lea) es que viene el ataque sin medir, sin percibir que el adversario tiene o no un flanco sin protección, un espacio sin cubrir, un territorio en debilidad, el que no entendió ataca (hoy) en un campo de batalla en internet llamado redes sociales. Y tan no entendió que, si la política es el único juego de los adultos, que, si la guerra es un arte, el ataque es una estrategia igual de sesuda y madura. Y no una retahíla de agresiones verbales e imágenes vulgares. Entonces considero que midieron mal y percibieron peor al adversario. El atacante y su horda cibernética exhibió su falta de educación (no la educación formal de grados académicos) sino la educación de controlar las emociones y dejó salir la colera, el berrinche y una bulimia de complejidades personales que ni Freud resolvería. Si usted le suma a ello que las personas todas tienen una historia de vida, una pagina de experiencias totalmente diferentes, y que las personas desarrollan o no habilidades. Entonces verá que esa fue otra falla. Al (enemigo) adversario se le tiene que conocer. Así que sin este detalle y en la vulgaridad en que actuó la horda y uno que otro personero de oportunidad. Pues fracasaron.
“El ataque es un movimiento estratégico que conlleva la planificación de un conjunto de acciones con el objetivo de desplazar al adversario de la posición dominante que ocupa en la mente de la sociedad” (Daniel Esquivel. Especialista en psicología política). Obviamente no traeré aquí ni someramente un resumen de una estrategia de guerra. Ni interés ni espacio tenemos. Sin embargo, si es necesario decir que en este caso el atacante trae otros problemas en su propio equipo, partido en dos, el general mas poderoso del reino no lo acompaña ni en el camino ni en la “gran batalla” incluso, (por avorazado y adelantado) exhibió a la pieza que consideraron encabezaría la batalla. la debilito, la expuso, la desgastó, y ahora las circunstancias no les son favorables, luego a veces se pierde la batalla antes de iniciarla.
Ahora bien, el puntero trae otra hechura, otra jerga, una hoja de vida escita desde lo personal. Un puntero que además de grados académicos cuenta con un haber de vida dedicado a lo publico hace mas de tres décadas, agudeza, y particularmente templanza, viene de resistir guerra real, territorial, y también guerra mediática por cubrir y cumplir en espacios de nivel nacional e internacional, la adversidad forma cuando se aprovecha experiencia y terreno, no hay vida con mayor y mejor productividad que la que viene de la adversidad. Cuando los logros se alcanzan por experiencia y resultados y no por abusos, entonces hay aprendizaje, temple y autocontrol. el legado se planea, se madura, se va puliendo cada día en cada decisión en cada acción. Así que se toparon con un personaje puntero en el animo real, el que resuelve, el que coloca su territorio como su prioridad por sobre todo. es el que en los hechos le suma horas al día y días a la semana, y el trabajo es su mejor carta. Un personaje que no se amaina, y que en el camino aciago de ataques los ubico y les puso nombre. (aquel es el alfil, el otro es la torre y este es el peón) con claridad y firmeza dijo que no parara. Cuidando el territorio y ampliando la mira con firmeza, y sin exabruptos. Él va y va bien. Y como siempre la mejor opinión es la de usted, póngales nombre a los personajes, aquí nada es ficción.
En el camino algunos dudarán, quizá otros harán lento su paso. Les tomara tiempo tomar decisión sobre a donde ir, sin embargo, la experiencia y la esperanza dice que el camino a seguir es el que tiene a la gente como punto de partida y el epicentro de todo el proyecto. El compromiso es con el que garantiza largo aliento, la opción de ir recuperando derechos y garantías por lo que luchamos décadas y dejar de perder tanto. La decisión aquí esta tomada.
Hasta la próxima …