Cobertura desigual
Aunque el acceso a internet ha crecido en México durante los últimos años, en San Luis Potosí la conectividad aún no alcanza a toda la población. De acuerdo con el Plan Nacional de Conectividad 2026–2030, el 65.5% de los hogares en la entidad contaba con servicio de internet en 2024, lo que implica que más de un tercio de la población permanece desconectada.
Este nivel de cobertura coloca al estado en el octavo lugar nacional en rezago, según datos de la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH) 2024. La cifra refleja que, pese a los avances, el acceso a internet sigue siendo un servicio no universal.
Brecha entre lo urbano y lo rural
La desigualdad en el acceso se acentúa entre regiones. En zonas urbanas de San Luis Potosí, alrededor de 235 mil 686 personas no utilizan internet; sin embargo, en áreas rurales la cifra aumenta a 306 mil 483, evidenciando una brecha territorial que limita el acceso a servicios digitales.
Esta diferencia no solo responde a la infraestructura disponible, sino también a factores como la dispersión poblacional, los costos de instalación y la falta de cobertura por parte de proveedores. En muchas comunidades, simplemente no existe la posibilidad técnica de conectarse.
Rezago estructural
A diferencia de entidades del centro del país, donde la conectividad ha avanzado con mayor rapidez, San Luis Potosí mantiene rezagos en la cobertura tanto de banda ancha móvil como fija. Esto implica limitaciones en la calidad del servicio, velocidades de conexión y estabilidad de la red.
Además, en diversas localidades aún no está disponible la tecnología 5G, lo que amplía la distancia tecnológica frente a otras regiones del país. Este escenario coloca a la entidad en una posición intermedia, donde el acceso existe, pero no es homogéneo ni suficiente.
Impacto en la vida cotidiana
La falta de conectividad no solo representa una limitación tecnológica, sino que incide directamente en aspectos como la educación, el empleo y el acceso a servicios. En comunidades sin internet, las oportunidades de aprendizaje digital, trabajo remoto o trámites en línea se reducen considerablemente.
En un contexto donde cada vez más actividades dependen de plataformas digitales, la desconexión se traduce en una desventaja acumulativa para miles de personas, particularmente en zonas rurales.
Meta hacia 2030
El Plan Nacional de Conectividad advierte que, para revertir el rezago a nivel país, será necesario conectar a 6.43 millones de personas adicionales hacia 2030. Este objetivo implica ampliar la infraestructura, mejorar la cobertura y garantizar el acceso en regiones donde actualmente no existe.
En el caso de San Luis Potosí, el reto no solo será incrementar la cobertura, sino cerrar la brecha entre zonas urbanas y rurales, así como mejorar la calidad del servicio existente.
Una brecha que persiste
El panorama muestra que la conectividad en la entidad avanza, pero de forma desigual. Mientras algunas zonas cuentan con acceso a tecnologías más recientes, otras permanecen al margen de la digitalización.
Así, la brecha digital en San Luis Potosí no se define únicamente por quién tiene o no internet, sino por las condiciones en que se accede a él. En un entorno cada vez más digitalizado, el acceso equitativo a la conectividad se perfila como uno de los principales desafíos para el desarrollo social y económico del estado.