Con el poder de la tecnología, el "reencuentro" escénico musical entre Charly Alberti, Zeta Bosio y el gran e inolvidable Gustavo Cerati es una realidad virtual.
Las expectativas fueron mayúsculas del público: ¿lograría la tecnología el milagro "revivir" a Cerati? ¿se vería real o sencillamente sería un chasco?
Soda Stereo Ecos, el espectáculo que trajo de vuelta a Cerati a "la vida" a través de un avatar holográfico, conquistó a los admiradores de la banda argentina y a los jóvenes y niños que los conocían sólo por su música, pero la noche del martes la disfrutaron en directo desde el Auditorio Banamex.
Aunque el arranque del show se sintió frío e incluso confuso porque en los dos primeros tema: "Ecos" y "Juegos de Seducción", sólo estuvieron a cuadro Zeta y Charly. El holograma de Cerati apareció en escena junto con la canción "Nada Personal".
Los ojos de los 7 mil asistentes que llenaron el primero de los dos conciertos programados en el Auditorio se clavaron en la figura del cantante que falleció en 2014, a los 55 años, tras permanecer cuatro años en coma a causa de un accidente cerebrovascular isquémico.
Una teoría fue que un hombre con un gran parecido al cantante estuvo en el escenario, pero viendo a detalle, fue comprensible que se logró ver a la estrella rockera en el lado izquierdo del escenario, Charly se puso al centro y Zeta permaneció en todo el performance en el costado derecho.
Cabe señalar que la figura que se buscó proyectar fue la del Cerati treintañero, en contraste con los 67 de Zeta y los 63 de Charly.
Muy pocas personas optaron por disfrutar del espectáculo desde la comodidad del asiento, la gran mayoría se puso de pie.
Contagiados por escuchar nuevamente la voz de Gustavo Cerati en Monterrey, que por cierto sonó potente, al igual que la música, el público acarició la experiencia inmersiva y de vanguardia tecnológica del show.
Fue inevitable sentir nostalgia y frenesí al escuchar la oleada de los 19 éxitos de Soda que conforman el espectáculo.
Algunos fans confesaron que estuvieron a punto de llorar de la emoción.
"Hombre Al Agua" y "Ella Usó Mi Cabeza Como Revólver", fueron el cuarto y quinto tema de la noche, respectivamente.
Anticipándose a que sonara "Cuando Pase el Temblor", en la pantalla central se indicó a la gente que usara los lentes 3D que les fueron entregados al entrar al Auditorio.
Una vez que Soda Stereo terminó de cantar "Séptimo Día", como si fuese estadio de futbol, se escuchó el grito de batalla de los fans: Oe Oe Oe Soda Soda.
Junto al trío argentino el público, que no fue sólo regio, sino también foráneo, se sumergió "En La Ciudad de la Furia" y lidió con una "Sobredosis de TV".
Pero lo que todos querían era cruzar por la famosa "Persiana Americana" que está fuera de foco, es inalcanzable, irreversible, casi intocable.
Si bien es cierto Soda Stereo fue la gran estrella, la tecnología jugó un papel preponderante.
La producción visual de alta tecnología diseñada para integrarse con el holograma de Cerati fue espectacular por el juego de luces que se sincronizaron con la música.
"Zoom", "Planeador", "Final Caja Negra", "Primavera O" y "Prófugos", este último uno de los himnos más icónicos de la banda, de su disco Signos (1986), sonaron casi al final del show.
Para despedir el Soda Stereo Ecos y dejar en la memoria colectiva la mejor experiencia inmersiva de sus vidas, Charly se trasladó con su batería hasta el lado derecho de la zona de Beyond y Zeta, en cambio, tocó el bajo desde el extremo contrario, también muy cerca de los fans.
El holograma de Gustavo Cerati desapareció y en la pantalla central se proyectaron imágenes en video de shows en vivo del cantante, que provocaron alaridos de felicidad en todos.
"De Música Ligera" cerró a las 23:02 horas el reencuentro virtual de que había iniciado a las 21: 27 horas.
Eufóricos y llenos de Soda Stereo los asistentes salieron del Auditorio Banamex.