El Gobierno federal habría adquirido la participación de la empresa española CAF en el Tren Suburbano, según dio a conocer la Presidenta Claudia Sheinbaum ayer en su conferencia mañanera.
CAF era dueña del 43.35 por ciento de Ferrocarriles Suburbanos, la empresa concesionaria de la ruta Buenavista-Cuautitlán del Suburbano.
El Gobierno compró el 49 por ciento de la empresa en 2011, como parte de una reestructura para rescatarla de sus dificultades financieras, mientras que el 7.5 por ciento restante es de la firma mexicana Omnitren.
"Ya adquirimos la mayor parte, ya es público en su mayoría", dijo la Presidenta Sheinbaum, aunque no aclaró si Omnintren mantuvo su porcentaje, o cuáles fueron los términos del acuerdo con CAF.
"CAF está en conversaciones preliminares con el Gobierno Federal mexicano de las que se pudiera derivar la enajenación total o parcial de la participación del 43.35 por ciento en Ferrocarriles Suburbanos, S.A.P.I. de C.V. que el Grupo CAF ostenta al 31 de diciembre de 2025", adelantó la firma española en su informe de cierre del año pasado.
Por su parte, la Secretaría de Hacienda había afirmado, en el Plan Anual de Financiamiento 2026, que el Fondo Nacional de Infraestructura (Fonadin) "prevé incorporar la concesión del Suburbano Buenavista-Cuautitlán a sus activos".
Lo anterior, bajo la lógica de que el Fonadin ya es el concesionario del Tren Interurbano México-Toluca, así como del ramal Lechería-AIFA del propio Suburbano, cuya operación corre a cargo de Banobras, como fiduciario de dicho fondo.
Ferrocarriles Suburbanos le debía dinero al gobierno, pues en 2018, Banobras le prestó 3 mil 412 millones de pesos. El 80 por ciento de este monto estaba garantizado por el Fonadin.
Esto quiere decir que el Gobierno podría haberse quedado con las acciones de CAF sin necesariamente haber pagado algo por ellas, simplemente capitalizando la deuda que ya tenía a su favor.
Pierde dinero
Ferrocarriles Suburbanos tiene una larga tradición de perder dinero. En 2023, tuvo resultado neto negativo de diez millones de euros, en 2024 fueron once millones, y en 2025, perdió tres millones de euros, unos 66 millones de pesos.
Además, al cierre de 2025 la firma reportó un patrimonio negativo de 115 millones de euros, pues sus activos ascendieron a 168 millones de euros, pero sus deudas eran de 283 millones de euros, más de 6 mil 200 millones de pesos.
Según Banobras, la demanda en la ruta Buenavista-Cuautitlán es de 102 mil 745 viajes por día, con tarifas de once a 25 pesos según la extensión del viaje. Esto explica los ingresos de apenas 59.9 millones de euros reportados por Ferrocarriles Suburbanos en 2025, unos mil 142 millones de pesos.
Para el Gobierno, sin embargo, asumir el control sobre la estación Buenavista es de importancia crucial, porque será el punto de partida de los principales proyectos ferroviarios del sexenio.
CAF se hizo cargo de las obras iniciales del ramal al AIFA, pero en septiembre de 2024 aceptó entregar el proyecto a la Sedena, que a fin de cuenta tampoco será el concesionario y dejó algunos trabajos inconclusos, que está terminando la Agencia de Trenes y Transporte Público Integrado (ATTRAPI).