Uno de los principales retos, añadió, es la falta de oferta de vivienda de interés social accesible para población que no tiene acceso a créditos o productos financieros
Las normas urbanas del Valle de México, vigentes desde hace más de dos décadas, están frenando el desarrollo de vivienda en la región, acusó Jorge Gordo, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Promoción de Vivienda (Canadevi) Valle de México.
De acuerdo con el representante del sector, la regulación vigente -que data de 2005- no corresponde con la evolución de la industria ni con las necesidades actuales del mercado habitacional.
"La normativa en México está desactualizada; el mundo ha cambiado en los últimos 20 años y la realidad de la vivienda es distinta a la regulación vigente", señaló.
Gordo explicó que el problema no se limita al sector vivienda, sino que involucra a diversas dependencias relacionadas con el desarrollo urbano, como agua, electricidad y servicios básicos, lo que también complica la construcción de nuevos proyectos.
Uno de los principales retos, añadió, es la falta de oferta de vivienda de interés social accesible para población que no tiene acceso a créditos o productos financieros suficientes para adquirir un hogar.
A este factor se suma la limitada disponibilidad de suelo apto para desarrollos habitacionales en el Valle de México. En algunos casos, zonas que antes eran industriales ya no pueden reconvertirse fácilmente para uso habitacional.
"Si en Azcapotzalco queremos generar vivienda en predios cuya vocación ya no es industrial, no podemos utilizarlos porque no es posible reconvertirlos ni aplicar la Norma 26, que permite densificar y generar vivienda", ejemplificó.
Asimismo, señaló que existen restricciones adicionales relacionadas con el tamaño de los terrenos, ya que no se permite construir vivienda social en predios mayores a mil 500 metros cuadrados.
Pese a este panorama, Gordo reconoció que existe apertura institucional para atender el problema, aunque insistió en la necesidad de cambios concretos.
"Ya tenemos el discurso, la voluntad del gobierno y el reconocimiento de que hay una deuda histórica en la generación de vivienda, pero necesitamos que ocurran cambios. Debemos adaptar la normatividad a la realidad para generar un círculo virtuoso que permita detonar la construcción de vivienda", concluyó.