Se debe vigilar eficiencia del organismo
Desde su posición como presidente de la Comisión de Vigilancia, el legislador subrayó que "el análisis debe centrarse en la eficiencia del gasto y en la capacidad real de respuesta ante el estrés hídrico que atraviesa la entidad. La sostenibilidad hídrica de la Zona Metropolitana de San Luis Potosí ha dejado de ser un desafío técnico para convertirse en una emergencia de gobernanza. Más allá de las coyunturas políticas, los indicadores de desempeño del Interapas revelan una vulnerabilidad estructural que requiere una intervención técnica inmediata y despolitizada”, declaró.
Así lo dijo: "La crisis del agua en la Zona Metropolitana de San Luis Potosí ha dejado de ser un problema técnico para convertirse en un desafío de gobernanza que exige decisiones inmediatas. El organismo operador Interapas enfrenta una vulnerabilidad estructural derivada de ineficiencias operativas y financieras"
El diputado señaló que "uno de los principales problemas radica en la pérdida de agua dentro de la red de distribución, lo que ha generado niveles críticos de ineficiencia física, agravados por un manejo financiero deficiente. Hoy, el principal adversario de la ciudad es la ineficiencia física, que promedia niveles críticos de pérdida en red, y el déficit financiero derivado de una cobranza deficiente y una nula inversión en mantenimiento preventivo”, sostuvo.
Debe haber mejoras tangibles
En ese sentido, enfatizó que "cualquier recurso extraordinario que ingrese al sistema debe traducirse en mejoras tangibles, particularmente en la recuperación de agua y el fortalecimiento de la infraestructura. No podemos hablar de soluciones si no abordamos la transparencia en el destino de los recursos: la enajenación de activos municipales o el flujo de capital extraordinario debe traducirse, por norma técnica, en la recuperación de volúmenes de agua y el fortalecimiento de la infraestructura de presión”, puntualizó.
Acumulación de fallas estructurales
Gámez Macías advirtió que "la crisis actual no es producto de una sola causa, sino de una acumulación de fallas estructurales que han deteriorado la capacidad operativa del organismo. La crisis hídrica que vivimos se sustenta en datos duros: pozos fuera de servicio, equipos electromecánicos obsoletos y una gestión de demanda que ha colapsado”, afirmó.
Necesario transformar el modelo de operación
Ante este panorama, el legislador planteó que "es necesario transformar de fondo el modelo de operación del Interapas, dejando atrás las respuestas reactivas y priorizando la planeación estratégica. Mi visión desde el Legislativo es transitar hacia una reingeniería del organismo donde la planeación estratégica prevalezca sobre la reacción mediática. La ciudadanía no exige discursos, demanda la garantía de un servicio que es, ante todo, un derecho humano fundamental”, expresó.
Finalmente, destacó que "el papel de la vigilancia institucional será clave para asegurar que los recursos públicos se traduzcan en beneficios reales para la población. Del mismo modo, la vigilancia técnica es la única herramienta para asegurar que el presupuesto se convierta en agua y no en deuda social”, concluyó.