El Tren Suburbano Lechería-AIFA podría iniciar operaciones el próximo fin de semana, pero el Gobierno federal busca a marchas forzadas a la empresa que instalará el sistema para cobro a usuarios.
Dicho sistema usará la Tarjeta Única de Movilidad Integrada (TUMI), vigente para todo el transporte público en la Ciudad de México, y también códigos QR para viajes individuales.
La Agencia de Trenes y Transporte Público Integrado (ATTRAPI) planea asignar este viernes a las 17 horas un contrato abierto de hasta 47 millones de pesos, mediante una invitación restringida a tres empresas que fue convocada apenas el 10 de abril.
En dicha invitación, se informó a las empresas que el servicio iniciaría el 2 de mayo, pero la Secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, anunció el viernes pasado que el tren podría ser inaugurado el fin de semana del 25 de abril.
Una vez fallada la invitación, faltaría la firma del contrato, después de la cual, la empresa ganadora tendría que dejar los equipos instalados y operando en el curso del mes de mayo.
La solución requerida incluye instalar ocho máquinas de venta de boletos QR y tarjetas, así como de recarga, treinta torniquetes de entrada y salida, y un sistema central de control compatible con el que ya opera el gobierno capitalino para la TUMI, entre otros elementos.
Todo indica que la empresa Microsafe ganará el contrato, pues su oferta de 19 millones de pesos es por menos de la mitad que lo cotizado por su única competidora, Inmobiliaria SOD, que pidió 42.3 millones de pesos.
Microsafe se dedica a temas de peaje y cobros, y tiene máquinas en la Línea 1 del Cablebús, el Metrobús y el Mexicable, mientras que no hay mayores referencias sobre trabajos especializados de Inmobiliaria SOD en esta materia.
La ATTRAPI había convocado el 17 de marzo a una licitación que se declaró desierta. Hitachi Rail, única empresa que se interesó en el contrato, pidió atrasar dos meses la fecha para presentar ofertas, lo que fue rechazado.
Si bien la ATTRAPI ha tenido que hacerse cargo a última hora de múltiples trabajos pendientes de este proyecto, dicha agencia no será la operadora del tren, sino el Fondo Nacional de Infraestructura (Fonadin), por medio de su fiduciario Banobras.
Estos trabajos incluyen la construcción pasarelas de acceso en el lado oriente de tres estaciones, que costarán 105 millones de pesos y se espera terminar en agosto o septiembre, así como 80 millones de pesos para alumbrado, drenaje y mejoramiento urbano en las avenidas Recursos Hidráulicos, Calle 10 de junio, FFCC Central y Hacienda Santa Inés, que corren paralelas a la línea de 41.2 kilómetros hasta el AIFA.