Lupillo González
Ahora que el tema electoral empieza a calentarse, aunque falte más de un año para el proceso, en Morena San Luis Potosí ya se mueven varios suspirantes con la mira puesta tanto en la gubernatura como en la alcaldía de la capital.
El huasteco Gerardo Sánchez Zumaya lleva rato en operación política a través de su fundación GESA y es un perfil del que se sabe trae bastante recurso económico. También alcanzo a ver que, si Morena no le abre la puerta, podría buscar la candidatura por Movimiento Ciudadano o incluso por la ya devaluada vía independiente.
Rosa Icela Rodríguez, secretaria de Gobernación, apenas suelta una risa nerviosa cuando le preguntan por sus aspiraciones. Quiere, pero no termina de animarse, o quizá sigue esperando el momento adecuado. En cambio, su hermana Rita Ozalia, dirigente estatal del partido, está más que lista para entrarle, aunque sinceramente no la veo entre las opciones más fuertes.
Y ya que hablo de Rosa Icela, tengo conocimiento de la cercanía que existe con la abogada general de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, Urenda Queletzú Navarro. También sé que sobre la mesa está la posibilidad de impulsar al rector Alejandro Zermeño para la alcaldía. Por cierto, otro que también anda en esa ruta es el diputado Cuauhtli Badillo, cuyo tono se ve más verde que guinda. Lleva tiempo en campaña disfrazada y operando en distintas facultades de la máxima casa de estudios.
Finalmente, otra carta que ya dejó ver con claridad su interés es el también diputado local Emilio Rosas. Su estrategia es distinta a la de su compañero de bancada. Tiene entrada en el sector empresarial y presencia en un segmento clave de la ciudad.