Una denuncia en contra del Secretario de Economía, Marcelo Ebrard, la ex Embajadora de México en Reino Unido, Josefa González Blanco, y contra quien resulte responsable, fue presentada ayer ante la Fiscalía General de la República (FGR) por el presunto uso indebido de recursos públicos y de la residencia de la sede diplomática en Londres.
El diputado panista Marcelo Torres Cofiño interpuso la denuncia luego de que se hiciera público que Marcelo Patrick Ebrard Ramos permaneció seis meses en la residencia de la Embajada en Londres, cuando su padre, Marcelo Ebrard, era Canciller.
De acuerdo con el legislador, lo anterior podría constituir delitos como ejercicio ilícito del servicio público, abuso de autoridad, peculado, uso indebido de atribuciones y encubrimiento.
Según la denuncia, el hijo del ex Canciller había habitado la residencia diplomática haciendo uso de instalaciones, servicios y recursos públicos sin contar con cargo, comisión o función oficial que justificara su estancia.
"Estamos frente a hechos que no pueden normalizarse: el uso de bienes públicos para beneficio personal o familiar es una falta grave y, de confirmarse, un delito que debe sancionarse", señaló el legislador.
Torres Cofiño dijo que la denuncia busca que las autoridades investiguen a fondo la posible utilización indebida de un inmueble destinado a funciones diplomáticas, así como el uso de recursos públicos asociados a su operación.
"No se trata de señalamientos políticos, se trata de legalidad. Los recursos del Estado son de las y los mexicanos, no de los funcionarios ni de sus familias", dijo.
El panista solicitó a la Fiscalía citar a comparecer a las personas señaladas, solicitar información a la Cancillería y a la Embajada de México en Reino Unido, así como de registros, bitácoras y documentación administrativa que permita conocer los hechos.
El legislador presentó también una denuncia ante la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno por conductas como abuso de funciones, tráfico de influencias y uso indebido de recursos públicos.
El pasado 15 de marzo, Ebrard admitió que su hijo vivió en la Embajada de Reino Unido durante aproximadamente seis meses en 2021. No obstante, rechazó que se tratará de un abuso.
"No veo en ello ningún abuso de mi parte, salvo la procuración de un papá por un hijo. No usamos ningún recurso indebidamente", indicó.
"Si algo se me puede recriminar es que como padre me haya preocupado de la salud de mi hijo estando en un país extranjero y haberle aceptado a Josefa, que se lo agradezco mucho hasta la fecha, que lo trató como un hijo y que lo alojó como si fuera de su familia".