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Falta de presupuesto limita a bomberos

El Cuerpo de Bomberos de San Luis Potosí enfrenta una crisis operativa: trabaja con la mitad del personal necesario, equipo deteriorado y recursos limitados en plena temporada de incendios.

Jorge Torres 
 
El Heroico Cuerpo de Bomberos de la zona metropolitana enfrenta una de sus crisis más severas en años. La falta de presupuesto, el déficit de personal y el desgaste del equipo han colocado a la corporación en un punto crítico, donde incluso la atención de emergencias podría verse comprometida en escenarios de alta demanda.
El comandante, Adolfo Benavente Duque, ha advertido que actualmente la institución opera apenas al 50% de su capacidad, debido principalmente a limitaciones financieras y humanas. Esta situación ha obligado a frenar proyectos clave como la apertura de nuevas estaciones y ha provocado que algunas bases funcionen de manera intermitente, reduciendo la cobertura en distintos puntos de la zona metropolitana.
 
Temporada crítica agrava la situación
El panorama se complica aún más con el incremento anticipado de incendios. De acuerdo con el presidente del patronato, Eduardo Moreno, la temporada de siniestros comenzó desde finales de febrero y se ha intensificado durante marzo y abril, impulsada por las altas temperaturas y condiciones climáticas adversas.
Sin embargo, uno de los factores más preocupantes es la falta de prevención ciudadana. La acumulación de basura en terrenos baldíos, la quema de pastizales y la falta de mantenimiento en espacios urbanos han sido identificados como causas recurrentes de incendios, muchos de ellos evitables. Esta combinación de factores ha generado una presión operativa constante sobre el cuerpo de bomberos.
 
Déficit de personal limita la respuesta
Uno de los problemas estructurales más graves es la falta de elementos. El comandante Benavente Duque ha señalado que se requieren al menos 80 bomberos operativos para atender adecuadamente la demanda, pero actualmente solo se cuenta con alrededor de 50. Esta situación obliga a recurrir a voluntarios para cubrir turnos, especialmente en fines de semana, y deja vacantes sin poder ocuparse por falta de presupuesto.
La escasez de personal también impide que todas las estaciones estén en funcionamiento permanente, lo que reduce la capacidad de respuesta ante emergencias simultáneas. En este contexto, las jornadas laborales son cada vez más exigentes para los elementos activos, quienes deben cubrir amplias zonas con recursos limitados.
 
Alerta por posible rebase de capacidad
El propio Eduardo Moreno ha advertido que, en caso de presentarse dos incendios de gran magnitud al mismo tiempo, la capacidad de atención podría verse rebasada. Cada salida de una unidad representa un gasto considerable en combustible, insumos y desgaste del equipo, lo que agrava aún más la presión financiera en situaciones de alta demanda. Este escenario evidencia el riesgo real de que, ante emergencias múltiples, la corporación no cuente con los recursos suficientes para atender todos los llamados de manera oportuna.
 
¿Cuánto cuesta operar y cuánto necesita el Cuerpo de Bomberos?
El diagnóstico financiero expuesto por el comandante es contundente. Para el año 2026, se estima que al menos 26 millones de pesos se destinan únicamente al pago de sueldos, salarios y prestaciones. Considerando una plantilla ideal de 80 elementos, el costo promedio por bombero ronda los 325 mil pesos anuales, es decir, cerca de 27 mil pesos mensuales.
En términos generales, un presupuesto de 38 millones de pesos permitiría operar alrededor del 70% de su capacidad, mientras que se requieren hasta 50 millones de pesos para garantizar un funcionamiento óptimo. A esto se suma la necesidad de aproximadamente 15 millones de pesos adicionales para la renovación de equipo, vehículos y uniformes.
 
Equipo deteriorado y unidades fuera de servicio
Las carencias materiales agravan aún más el problema. De un total de 45 camiones, al menos cinco se encuentran fuera de servicio por fallas mecánicas, lo que reduce la capacidad de respuesta. Además, el equipo de protección personal y los uniformes presentan desgaste, y no existen recursos suficientes para su renovación constante. Estas limitaciones impactan directamente en la eficacia de los operativos y en la seguridad de los propios bomberos, quienes enfrentan emergencias con herramientas insuficientes o deterioradas.
 
Ingresos insuficientes para sostener la operación
Aunque el Cuerpo de Bomberos recibe aportaciones gubernamentales y genera ingresos a través de servicios como dictámenes de seguridad, estos recursos no son suficientes para cubrir el costo operativo mensual. La corporación se mantiene en una situación donde los ingresos apenas alcanzan para cubrir la nómina, sin posibilidad de invertir en crecimiento o modernización. Ante esta realidad, el patronato ha intensificado esfuerzos para obtener apoyo de la iniciativa privada, un sector cuya participación ha sido históricamente limitada en el financiamiento de la institución.
 
Llamado urgente a autoridades y ciudadanía
Frente a este panorama, tanto el comandante como el patronato han coincidido en la necesidad de fortalecer el apoyo institucional y social hacia el cuerpo de bomberos. Además del respaldo gubernamental, se ha insistido en la importancia de la prevención ciudadana, promoviendo la revisión de instalaciones de gas y electricidad, así como prácticas seguras en hogares y negocios.
 
Cabe destacar que el Cuerpo de Bomberos de San Luis Potosí enfrenta una realidad crítica marcada por la falta de recursos, personal insuficiente y equipo deteriorado, en medio de una temporada de incendios cada vez más demandante. Sin una mayor inversión y conciencia social, la corporación continuará operando al límite, con el riesgo latente de no poder atender emergencias de gran magnitud.
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