Rioverde, SLP.- Ni siquiera el alimento más elemental de la dieta mexicana se salva de la recesión. La empresaria del ramo de la masa y la tortilla, Andrea Chavira Ochoa, confirmó que la crisis económica generalizada ha provocado una baja sensible en las ventas, obligando a los industriales del sector a diversificar sus productos para mantener a flote sus negocios.
Ante la falta de liquidez en los hogares potosinos, las familias han comenzado a racionar incluso el consumo de este producto básico, el cual promedia un kilo diario por vivienda en condiciones normales.
Para compensar la caída en el consumo de la tortilla tradicional, los empresarios han tenido que expandir su oferta comercial. Actualmente, las tortillerías locales buscan mejorar sus ingresos mediante la venta de productos derivados y especializados como tostadas y totopos; tortilla especial para enchiladas y tacos y masa preparada para tamales.
El panorama para el mes de mayo se vislumbra aún más complejo. Chavira Ochoa señaló que, aunque todavía no se ha determinado un ajuste oficial al precio de venta al público, los proveedores ya han notificado un incremento en los costos de la harina y el maíz para el próximo mes.
"Ya se nos anunció que para el siguiente mes viene un aumento en el costo de la harina; aún no especifican la cantidad, pero es un hecho que esto mermará aún más nuestras ventas y utilidades", advirtió la empresaria.
La severidad de la crisis se refleja en el mostrador, clientes que antes llevaban el kilo completo para la comida del día, ahora solicitan cantidades menores para ajustar el gasto diario. Esta reducción en el volumen de compra, sumada al inminente encarecimiento de la materia prima, mantiene en incertidumbre a los industriales del sector, quienes intentan absorber los costos para no castigar más el bolsillo de la población.