San Luis Potosí, SLP.- El regreso a clases tras el periodo vacacional de Semana Santa no solo marcó la vuelta a las aulas en San Luis Potosí, sino también el inicio de un escenario atípico en materia de salud, cambios bruscos de temperatura que han derivado en un repunte significativo de enfermedades respiratorias, particularmente en la población infantil.
Durante los últimos días, el estado ha experimentado una combinación climática inestable, mañanas con frío y presencia de neblina, seguidas de temperaturas elevadas al mediodía que superan los 30 grados Celsius, para después dar paso a tardes con ráfagas de viento frío e incluso lluvias aisladas por la noche. Tan solo este día, las temperaturas oscilan entre los 12°C por la mañana y hasta los 31°C por la tarde, generando un contraste térmico que impacta directamente en la salud.
Este “sube y baja” climático ha coincidido con el retorno a las actividades escolares, lo que ha propiciado un incremento en contagios dentro de salones de clase, donde los menores permanecen en contacto cercano.
De acuerdo con el pediatra epidemiólogo Juan Francisco Sierra Hernández, este comportamiento no es el habitual para la temporada.
“Estamos observando un patrón inusual. En esta época del año normalmente comienzan a incrementarse enfermedades gastrointestinales o infecciones como mano, pie y boca, pero en este momento siguen predominando las enfermedades respiratorias”, explicó.
El especialista detalló que los casos de bronquiolitis en menores de tres años han registrado un aumento del 10 por ciento respecto a lo habitual, mientras que las infecciones en garganta en menores de 15 años presentan un incremento del 15 por ciento.
“Los cambios bruscos de temperatura afectan directamente las vías respiratorias. Los niños salen abrigados por la mañana, al mediodía están expuestos a calor intenso y por la tarde vuelven a enfrentar frío o humedad. Esto debilita su sistema inmunológico y facilita infecciones”, señaló.
Además, advirtió que esta condición climática también está detonando cuadros alérgicos, debido a la combinación de polvo, humedad y variaciones térmicas.
Lo que más preocupa a los especialistas es que este comportamiento rompe con la tendencia estacional. Tradicionalmente, la primavera marca una disminución en enfermedades respiratorias y un aumento en padecimientos gastrointestinales, debido a las altas temperaturas que favorecen la descomposición de alimentos.
Sin embargo, este año ocurre lo contrario, las enfermedades respiratorias continúan en ascenso, mientras que los casos de diarrea, dolor estomacal y virus estacionales primaverales se mantienen a la baja.
Ante este panorama, el llamado de los expertos es claro, reforzar medidas preventivas, evitar cambios bruscos de temperatura en los menores, mantenerlos bien hidratados y acudir al médico ante cualquier síntoma respiratorio persistente, especialmente en niños pequeños, quienes representan el grupo más vulnerable en este repunte atípico de enfermedades.