San Luis Potosí, SLP.- En medio de señalamientos sobre posibles irregularidades en la asignación de contratos municipales, el alcalde de la capital potosina, Enrique Galindo Ceballos, salió a fijar postura y rechazar que su gobierno incurra en prácticas de adjudicación directa de manera generalizada.
La declaración surge luego de que el Instituto de Fiscalización Superior del Estado (IFSE) advirtiera sobre fallas recurrentes en los procesos de contratación en distintos municipios de San Luis Potosí. A esto se suman datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), que colocan en un 98 por ciento las adquisiciones y obras públicas realizadas por los ayuntamientos mediante adjudicación directa durante 2024, un indicador que ha encendido alertas sobre la transparencia en el uso de recursos públicos.
Sin embargo, el edil capitalino sostuvo que la realidad en su administración dista de ese panorama. Aseguró que el esquema de contratación del Ayuntamiento responde a lo que marca la ley, la cual contempla diferentes mecanismos —como licitación pública, invitación restringida y adjudicación directa— dependiendo del monto de cada proyecto.
Bajo ese argumento, Galindo enfatizó que las obras de mayor inversión en la capital han sido asignadas mediante procesos de licitación pública, mecanismo que, afirmó, ha predominado en su gestión. El alcalde de la capital aclara que , más del 90 por ciento de los contratos municipales se han realizado bajo esta modalidad, lo que, dijo, garantiza legalidad y transparencia.
El alcalde también subrayó que su administración no recurre a esquemas como la invitación restringida cuando los montos no lo permiten, insistiendo en que cada procedimiento se ajusta estrictamente a lo establecido por la normativa vigente.
Así, mientras los datos nacionales y las observaciones del órgano fiscalizador dibujan un escenario preocupante en los municipios potosinos, el gobierno capitalino se desmarca y defiende su modelo de contratación, abriendo un contraste entre las cifras institucionales y la narrativa oficial.