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Luto en el Son Arribeño: Fallece Don Quileo Rivera, el 'Violín de Palo Alto'

El Son Arribeño enmudece para despedir a un músico que no sólo dominó el arte de la cuerda, sino que personificó la identidad de la Zona Media

San Ciro de Acosta, SLP. — El folklore potosino ha perdido a uno de sus pilares más entrañables. Con la confirmación del fallecimiento de Aquileo Rivera Espino, a los 76 años de edad, el Son Arribeño enmudece para despedir a un músico que no sólo dominó el arte de la cuerda, sino que personificó la identidad de la Zona Media.
 
Nacido el 12 de mayo de 1949 en la comunidad de Palo Alto, Don Quileo —como era conocido por amigos y admiradores— deja un vacío profundo en su familia, encabezada por su esposa, Norberta Mancilla Alvarado, y sus nueve hijos, pero también en el corazón de un pueblo que creció escuchando sus huapangos.
 
La historia de Don Quileo fue una de esfuerzo y pasión autodidacta. Aunque su gusto por la música brotó desde la infancia, fue tras años de arduo trabajo en la industria de la construcción que logró comprar su primer instrumento: un acordeón. Con él, comenzó a acompañar a músicos locales como Genaro Gutiérrez en presentaciones por toda la Huasteca Potosina.
 
Sin embargo, sería el violín el que se convertiría en su "voz más profunda". Sin estudios formales y guiado únicamente por su oído privilegiado, aprendió a tocar escuchando a su hermano Gregorio y las transmisiones de son arribeño en la radio, logrando un estilo único que le valió el reconocimiento regional.
 
A través de redes sociales, la comunidad artística y seguidores del "huarapaleo" han manifestado su pesar, destacando su habilidad para la improvisación y el sentimiento que imprimía en cada nota. Como tributo a su memoria, poetas y admiradores han dedicado versos que hoy resuenan con especial tristeza:
 
“Enmudeció su violín, > Calló la cuerda sentida, > Se nos fue parte de vida > En su huapango sin fin... > Pero en cada son sincero > Seguirá viva su gloria”.
 
San Ciro de Acosta y las localidades vecinas despiden a un hombre que supo traducir el alma del campo en melodías. Aunque su presencia física se ha ido este abril de 2026, su legado permanece vivo en las nuevas generaciones de violinistas que ven en su trayectoria un referente de autenticidad y amor por la cultura potosina. Descanse en paz, Don Quileo Rivera Espino.
 
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