Soledad de Graciano Sánchez, SLP.- En cuestión de dos semanas, el Ayuntamiento de Soledad de Graciano Sánchez iniciará una reconfiguración interna que busca cambiar la forma en que opera y atiende a la ciudadanía. La administración municipal alista el traslado integral de sus oficinas hacia la nueva Unidad Administrativa Municipal (UAM), un complejo que, de acuerdo con el alcalde Juan Manuel Navarro Muñiz, ya se encuentra en condiciones para comenzar funciones.
Lejos de tratarse solo de un cambio de sede, el movimiento plantea una centralización total de dependencias, incluyendo al Cabildo, con la intención de dejar atrás la dispersión de oficinas que, durante años, ha complicado la realización de trámites para la población. La apuesta es clara, concentrar servicios en un solo punto para hacer más ágil la gestión pública y mejorar tanto la atención como el entorno laboral de los trabajadores municipales.
El edil adelantó que, tras supervisar personalmente las instalaciones, el complejo fue concebido bajo una lógica de modernización administrativa, priorizando funcionalidad y eficiencia. “Ya nos vamos, nos vamos en 15 días , ya en 15 días estamos todas las oficinas allá en la nueva Unidad Administrativa. El objetivo es facilitar los trámites a la población y modernizar la prestación de servicios”, señaló.
Pero el cambio no se limita a lo operativo. La mudanza también abre paso a una transformación urbana en el corazón del municipio. El actual edificio de la presidencia municipal no quedará en desuso, el gobierno local mantiene firme su intención de reconvertirlo en un museo, integrándolo a un proyecto más amplio que contempla la peatonalización y rehabilitación de la plaza principal.
“Vamos a hacerlo como un museo sigue en pie el proyecto también de la peatonalización de la plaza principal, una vez que nos mudemos, embellecer toda la zona”, afirmó el alcalde.
Así, mientras la administración se prepara para cambiar de casa, el centro de Soledad apunta a reinventarse, combinando memoria histórica con un nuevo rostro urbano. El traslado a la UAM no sólo redefine la operación gubernamental, sino que también marca el inicio de una intervención más ambiciosa sobre el espacio público.