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Interapas: millones sin cobrar, miles sin agua y 106 MDP en renta de pipas

Interapas ha gastado más de 106 millones de pesos en 16 meses para contratar estos servicios.

Interapas enfrenta una crisis sin precedentes que combina deuda histórica, fallas operativas, tomas clandestinas en aumento, pago de pipas y una dirección inexistente. El organismo operador de agua no solo ha sido rebasado por la demanda, sino que se ha convertido en el reflejo de un modelo fallido que no garantiza el acceso al agua para miles de potosinos.

Cartera vencida disparada: Más de mil 756 millones sin cobrar 
Entre 2024 y 2026, la cartera vencida creció de mil 276 millones a más de mil 756 millones de pesos, evidenciando un aumento en la morosidad. Sin embargo, esta cifra no puede leerse únicamente como falta de pago, sino como consecuencia directa de un servicio deficiente. Aunque Interapas ha recuperado poco más de 157 millones de pesos, la cifra resulta mínima frente a los más de 139 mil usuarios morosos registrados.
 
Tomas clandestinas: "El huachicol" del agua crece sin control
El organismo reconoce la existencia de 7 mil 833 tomas clandestinas, en su mayoría domésticas, lo que revela un sistema rebasado y sin capacidad de control. El año 2025 marcó el punto más alto en la detección de conexiones ilegales, consolidando un escenario donde el acceso irregular al agua se ha vuelto una práctica cada vez más común ante la falta del servicio formal.
 
Pipas: Pagos por más de 106 mdp
En San Luis Potosí, el agua ya no llega por tubería para miles de hogares. Más de 71 mil viviendas dependen del suministro mediante pipas, de las cuales casi 48 mil se ubican en la zona metropolitana. Interapas ha gastado más de 106 millones de pesos en 16 meses para contratar estos servicios, evidenciando que el modelo de distribución ha dejado de ser estructural para convertirse en una operación emergente permanente.
 
Ciudadanía: "No pagamos porque no hay agua"
En un sondeo realizado por Plano Informativo en distintas colonias de la capital y su zona conurbada, usuarios coincidieron en un punto: la falta de pago no es por negativa, sino por ausencia del servicio. Habitantes señalaron que el agua no llega de manera constante, pueden pasar días o semanas sin suministro y que, en muchos casos, dependen completamente de pipas o almacenamiento improvisado para cubrir sus necesidades básicas.
 
A pesar de ello, los recibos continúan llegando puntualmente, lo que ha generado molestia generalizada. Los testimonios reflejan una percepción de injusticia: se cobra por un servicio que no se presta. Vecinos de diferente colonias de la Capital relataron que han reportado en múltiples ocasiones la falta de agua sin obtener solución, y a pesar de las manifestaciones para exigir el vital líquido, ante la ausencia de soluciones, los ha llevado a dejar de pagar como una forma de presión ante la falta de respuesta del organismo. Este escenario no solo impacta en la economía familiar, sino que ha erosionado la confianza en Interapas, que hoy enfrenta una crisis no solo financiera, sino también social.
 
Interapas sin cabeza: Meses con encargado de despacho
A la crisis operativa se suma la falta de dirección. Tras la renuncia de Jorge Daniel Hernández Delgadillo, el organismo lleva más de tres meses sin un titular formal; actualmente, Arturo Jaime Núñez permanece como encargado de despacho, prolongando un estado de indefinición en la toma de decisiones.
 
El decreto de creación de Interapas establece que el director debe contar con conocimientos técnicos, experiencia en materia hídrica y capacidad administrativa; sin embargo, estos criterios no se han respetado en las últimas designaciones, ya que los perfiles recientes evidencian una constante: funcionarios con trayectoria política o administrativa, pero sin especialización en el manejo del agua.
 
Jorge Daniel Hernández Delgadillo, ex abogado, exprocurador y exsecretario general de Gobierno; José Antonio Lugo Álvarez (anterior a él), también tiene un perfil administrativo-político, sin enfoque técnico hídrico; y Arturo Jaime Núñez (actual), es un funcionario administrativo que asumió como encargado de despacho, no como especialista en agua. Los perfiles recientes evidencian esta desconexión, esta constante ha sido señalada como uno de los factores que han contribuido al deterioro del organismo.
 
Un modelo rebasado: El problema no es el agua, es quién la administra
La combinación de deuda creciente, tomas clandestinas, dependencia de pipas, inconformidad ciudadana y falta de liderazgo dibuja un panorama crítico. Interapas no solo enfrenta problemas operativos, sino una crisis estructural que pone en duda su viabilidad. Actualmente, y aunque la autoridad municipal quiera minimizarlo, en San Luis Potosí, el agua no llega de manera regular, pero los cobros sí. Interapas se ha convertido en un organismo desconectado de la realidad ciudadana, donde el servicio no está garantizado y la confianza está rota. El problema ya no es solo la escasez, el problema es un sistema que dejó de funcionar.
 
 
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