La actriz Blake Lively confirmó esta semana que su esposo, Ryan Reynolds, forma parte de la lista de testigos en el juicio contra Justin Baldoni, justo cuando la defensa del cineasta busca limitar la participación de celebridades en el proceso.
De acuerdo con el Daily Mail, el caso, derivado de la producción de Romper el Círculo, llegará a juicio el próximo 18 de mayo en Nueva York, con una fuerte carga mediática.
En ese contexto, Lively incluyó a Reynolds como testigo clave, junto a otros nombres del entorno cercano al rodaje, lo que refuerza el peso personal y profesional del conflicto.
Reynolds no solo es una de las figuras más reconocidas de Hollywood, sino que su presencia en el juicio podría aportar una perspectiva directa sobre lo ocurrido durante la producción. Su testimonio, de concretarse, colocaría aún más reflectores sobre el caso.
Es por ello que Baldoni intenta frenar ese impacto. Su equipo legal ha buscado restringir o "silenciar" testimonios de alto perfil, en un intento por evitar que la narrativa del juicio se contamine con el peso mediático de figuras públicas.
La estrategia de los abogados del también actor apunta a centrar el proceso en los hechos legales y no en el ruido generado por celebridades involucradas, lo cual también afectaría la percepción del público.
Aunque las acusaciones iniciales incluían señalamientos de acoso sexual, hace unos días un juez desestimó la mayoría de esos cargos, dejando en pie otros como represalias, incumplimiento de contrato y complicidad en dichas represalias.