Guadalcázar, SLP. — Una fuerte tormenta acompañada de granizo, ráfagas de viento y actividad eléctrica azotó la región del Altiplano potosino la tarde del domingo, dejando a su paso paisajes cubiertos de blanco, pero también afectaciones materiales en vehículos que transitaban por la carretera federal 57. El fenómeno meteorológico sorprendió a decenas de automovilistas que se vieron obligados a detener su marcha ante la nula visibilidad y la fuerza de la precipitación.
Los municipios de Guadalcázar y Villa de Arista fueron los más afectados por la caída de granizo de dimensiones considerables, fenómeno que se extendió hasta los límites con el estado de Tamaulipas, en localidades como Tula.
Las intensas lluvias que acompañaron al granizo generaron rápidas corrientes de agua y anegamientos en puntos críticos.
Usuarios de redes sociales y transportistas reportaron que en el sector de El Huizache el acumulado de agua sobre la carpeta asfáltica provocó un tráfico lento y pesado durante varias horas.
Conductores que circulaban hacia el norte del país reportaron abolladuras en carrocerías y cristales estrellados debido al impacto del granizo.
De manera simultánea, el sistema de tormentas descargó lluvias fuertes en municipios de la Zona Media como Cerritos y Ciudad del Maíz, donde se reportó una recuperación importante de humedad, aunque sin los daños por granizo registrados en el Altiplano.
A pesar de la espectacularidad de las imágenes compartidas por los ciudadanos, donde se observaban tramos carreteros completamente cubiertos de hielo, las autoridades de Protección Civil confirmaron que no se reportaron personas lesionadas. El saldo se mantuvo únicamente en daños materiales y retrasos viales, mientras que el personal de emergencia se mantuvo en alerta para auxiliar a los conductores varados por las corrientes de agua.