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HOMILÍA: Hay dudas que roban la paz

No permitamos que alguien venga y nos arrebate la paz. Porque ésta, es lo más valioso que tenemos.

Cuando no hay paz, será imposible pensar, y ver las cosascon claridad.

Por tanto, hay que luchar por conservar la paz. Ya que, por desgracia, ésta es lo primero que dejamos perder.

Al estar atrapados por las dudas, acabamos perdiendo la paz.

Pero, hay dudas, que solo se disipan, haciendo un acto de fe.

Los discípulos del Señor, también estuvieron confundidospor las dudas; y eso, los llevó a encerrarse en sí mismos.

 

Así, lo narra el Evangelio: “Al anochecer del día de la resurrección, estando cerradas las puertas de la casa donde se hallaban los discípulos, por miedo a los judíos, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: La paz estecon ustedes”. (Jn.20).

El saludo que viene de Dios, es un deseo de paz. Porque, el único que nos devuelve la paz, es solamente el Señor.

Paz, significa: totalidad. Cuando estamos completos,vivimos en estado de paz.

Pero, al ausentarnos de Dios, vamos perdiendo la tranquilidad.

Dice el Evangelio: que cuando los discípulos vieron al Señor, se llenaron de alegría. 

Porque, teniendo a Dios, las cargas se aligeran. Y la paz, nos libera de tanta confusión; solo así, será posible ver el mundo de manera distinta.

No hay que dudar de la misericordia Divina. Ya que, al confiar en el amor de Dios, será posible volver a la paz.

Pbro. Lic. Salvador Glez. Vásquez.

 

 

Lectura del Evangelio

Del santo Evangelio según san Juan: 20, 19-31

Al anochecer del día de la resurrección, estando cerradas las puertas de la casa donde se hallaban los discípulos, por miedo a los judíos, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: “La paz esté con ustedes”. Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Cuando los discípulos vieron al Señor, se llenaron de alegría.

De nuevo les dijo Jesús: “La paz esté con ustedes. Como el Padre me ha enviado, así también los envío yo”. Después de decir esto, sopló sobre ellos y les dijo: “Reciban el Espíritu Santo. A los que les perdonen los pecados, les quedarán perdonados; y a los que no se los perdonen, les quedarán sin perdonar”.

Tomás, uno de los Doce, a quien llamaban el Gemelo, no estaba con ellos cuando vino Jesús, y los otros discípulos le decían: “Hemos visto al Señor”. Pero él les contestó: “Si no veo en sus manos la señal de los clavos y si no meto mi dedo en los agujeros de los clavos y no meto mi mano en su costado, no creeré”.

Ocho días después, estaban reunidos los discípulos a puerta cerrada y Tomás estaba con ellos. Jesús se presentó de nuevo en medio de ellos y les dijo: “La paz esté con ustedes”. Luego le dijo a Tomás: “Aquí están mis manos, acerca tu dedo. Trae acá tu mano, métela en mi costado y no sigas dudando, sino cree”. Tomás le respondió: “¡Señor mío y Dios mío!”. Jesús añadió: “Tú crees porque me has visto; dichosos los que creen sin haber visto”.

Otros muchos signos hizo Jesús en presencia de sus discípulos, pero no están escritos en este libro. Se escribieron éstos para que ustedes crean que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y para que, creyendo, tengan vida en su nombre.

Palabra del Señor. R. Gloria a ti, Señor Jesús.

 

HOMILÍA: Hay dudas que roban la paz 

 

No permitamos que alguien venga y nos arrebate la paz. Porque ésta, es lo más valioso que tenemos.

Cuando no hay paz, será imposible pensar, y ver las cosascon claridad.

Por tanto, hay que luchar por conservar la paz. Ya que, por desgracia, ésta es lo primero que dejamos perder.

Al estar atrapados por las dudas, acabamos perdiendo la paz.

Pero, hay dudas, que solo se disipan, haciendo un acto de fe.

Los discípulos del Señor, también estuvieron confundidospor las dudas; y eso, los llevó a encerrarse en sí mismos.

 

Así, lo narra el Evangelio: “Al anochecer del día de la resurrección, estando cerradas las puertas de la casa donde se hallaban los discípulos, por miedo a los judíos, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: La paz estecon ustedes”. (Jn.20).

El saludo que viene de Dios, es un deseo de paz. Porque, el único que nos devuelve la paz, es solamente el Señor.

Paz, significa: totalidad. Cuando estamos completos,vivimos en estado de paz.

Pero, al ausentarnos de Dios, vamos perdiendo la tranquilidad.

Dice el Evangelio: que cuando los discípulos vieron al Señor, se llenaron de alegría. 

Porque, teniendo a Dios, las cargas se aligeran. Y la paz, nos libera de tanta confusión; solo así, será posible ver el mundo de manera distinta.

No hay que dudar de la misericordia Divina. Ya que, al confiar en el amor de Dios, será posible volver a la paz.

Pbro. Lic. Salvador Glez. Vásquez.

 

 

Lectura del Evangelio

Del santo Evangelio según san Juan: 20, 19-31

Al anochecer del día de la resurrección, estando cerradas las puertas de la casa donde se hallaban los discípulos, por miedo a los judíos, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: “La paz esté con ustedes”. Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Cuando los discípulos vieron al Señor, se llenaron de alegría.

De nuevo les dijo Jesús: “La paz esté con ustedes. Como el Padre me ha enviado, así también los envío yo”. Después de decir esto, sopló sobre ellos y les dijo: “Reciban el Espíritu Santo. A los que les perdonen los pecados, les quedarán perdonados; y a los que no se los perdonen, les quedarán sin perdonar”.

Tomás, uno de los Doce, a quien llamaban el Gemelo, no estaba con ellos cuando vino Jesús, y los otros discípulos le decían: “Hemos visto al Señor”. Pero él les contestó: “Si no veo en sus manos la señal de los clavos y si no meto mi dedo en los agujeros de los clavos y no meto mi mano en su costado, no creeré”.

Ocho días después, estaban reunidos los discípulos a puerta cerrada y Tomás estaba con ellos. Jesús se presentó de nuevo en medio de ellos y les dijo: “La paz esté con ustedes”. Luego le dijo a Tomás: “Aquí están mis manos, acerca tu dedo. Trae acá tu mano, métela en mi costado y no sigas dudando, sino cree”. Tomás le respondió: “¡Señor mío y Dios mío!”. Jesús añadió: “Tú crees porque me has visto; dichosos los que creen sin haber visto”.

Otros muchos signos hizo Jesús en presencia de sus discípulos, pero no están escritos en este libro. Se escribieron éstos para que ustedes crean que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y para que, creyendo, tengan vida en su nombre.

Palabra del Señor. R. Gloria a ti, Señor Jesús.

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