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Becky G denuncia falta de condiciones en la industria por ser mujer

 
Becky G es una de las cantantes latinas más importantes de la industria, quien se posicionó como una de las favoritas al incursionar en el urbano con colaboraciones con Bad Bunny o Nati Natasha.
 
Pero justo al hacer esta retrospección fue que recordó las carencias que vivió en la industria por ser mujer, pues en los festivales o shows de radio no tenía las mismas oportunidades que sus colegas varones.
 
La cantante en una plática para el podcast de Alex Cooper recordó sus inicios y cómo empezar a cantar en español la empoderó, asegurando que solo buscaba ser ella misma.
 
Fue interesante entrar en la música en español porque fue cuando más empoderada me sentí como mujer joven en mi arte, pero era el mundo más macho en el que podía estar involucrada. Éramos muy pocas en ese momento, un grupo icónico de nosotras que lo hacíamos de manera comercial (mainstream).
Recuerda cómo la propia industria les aseguraba que “solo podemos tener a una mujer en rotación”, esto a artistas que hoy son estrellas globales, poniendo como ejemplo a Karol G de Colombia o Anitta de Brasil.
 
“Estábamos en festivales o shows de radio y estábamos codo a codo con los chicos en las listas, y nosotras decíamos: 'jaja, todas somos banda y pasamos el rato', y ellos nos apoyaban igual. Pero mirábamos sus shows y ellos tenían 20 bailarines, andamios locos y una iluminación increíble, y yo estaba ahí con cuatro bailarines y mi DJ, que es mi primo y ha estado conmigo desde el primer día. Estábamos muy limitadas porque lo que recibíamos, comparado con lo que recibían nuestros colegas hombres, se veía muy diferente”.
 
 
Becky aseguraba que ellas se las arreglaban para trabajar y apoyarse para lucir bien pese a los pocos recursos que recibían.
 
“Todas nos veíamos increíbles, teníamos el estilo y todo porque trabajábamos juntas tras bambalinas. No creo que la gente sepa que ese tipo de trabajo en equipo ya se practicaba en el backstage; era eso de 'hierro afila a hierro'. No es personal. No soy yo contra ti. Somos nosotras contra el sistema”.
 
Aunque también aprovechó para criticar la cultura del trabajo que nos hace sentir orgullosos de no descansar.
 
A veces lo olvidamos; creo que vivimos en esta cultura del ajetreo (hustle culture) donde estamos orgullosos de decir: “estoy agotada”, “Dios mío, no he dormido”. No estés orgullosa de eso, mamá. Descansa, recupérate, prioriza tu bienestar.
Asegurando que a ella como artista estas cosas le costó entenderlas.
 
“Estas son cosas que, por supuesto, yo tuve que aprender. Pero definitivamente guardo mucha gracia para las versiones pasadas de mí misma que me llevaron a esta versión, porque pienso: 'maldición, realmente estamos aquí funcionando y pensando que simplemente va a seguir adelante'.”
 
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