locales

Dioxinas y cianuro amenazan la salud tras incendio industrial

La quema de 800 toneladas de polímeros liberó una mezcla peligrosa de contaminantes que, de acuerdo con especialistas, agrava la ya crítica calidad del aire en la ciudad

San Luis Potosí, SLP.- Un incendio registrado en una empresa ubicada sobre el Eje 124, en la Zona Industrial de la capital potosina, encendió no solo una emergencia operativa, sino también una alerta ambiental y sanitaria de gran magnitud. La quema de 800 toneladas de polímeros liberó una mezcla peligrosa de contaminantes que, de acuerdo con especialistas, agrava la ya crítica calidad del aire en la ciudad.
 
El profesor-investigador de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, Alfredo Ávila Galarza, advirtió que este tipo de eventos no son fortuitos, sino el resultado de fallas estructurales en la gestión ambiental de las empresas.
 
Más allá del siniestro, el especialista pone el foco en la raíz del problema: la negligencia en la prevención. Explicó que existen instrumentos obligatorios como estudios de impacto ambiental, análisis de riesgo, programas de prevención de accidentes y planes de manejo de residuos, los cuales deben ser aplicados y actualizados de manera constante.
 
Sin embargo, en la práctica ocurre lo contrario.
 
Muchas empresas —señaló— carecen de estos estudios, los realizan de forma deficiente o simplemente los archivan sin darles seguimiento. En otros casos, las condiciones operativas cambian (mayor almacenamiento de sustancias, nuevos procesos), pero no se ajustan las medidas de seguridad, lo que incrementa el riesgo de incidentes.
 
A esto se suma un factor crítico, la falta de personal capacitado en temas ambientales. Las áreas encargadas suelen ser relegadas y ocupadas por personal improvisado, sin formación técnica suficiente para tomar decisiones adecuadas.
 
“Las empresas priorizan la productividad y la calidad, pero no invierten en capacitación ambiental. Esto abre la puerta a errores que pueden terminar en incendios como este”, advirtió Ávila Galarza.
 
La combustión de polímeros genera una mezcla altamente tóxica de contaminantes. Entre ellos destacan:
• Dióxido de carbono
• Óxidos de nitrógeno y azufre
• Ácido clorhídrico y cianuro de hidrógeno
• Aldehídos (compuestos con potencial cancerígeno)
• Dioxinas, especialmente si había presencia de PVC
 
Estas últimas son particularmente peligrosas, compuestos orgánicos persistentes, bioacumulables y hasta 300 veces más cancerígenos, capaces de permanecer en el ambiente durante largos periodos.
 
“Las partículas se depositan en superficies y continúan afectando mucho tiempo después del incendio”, explicó el especialista.
 
Las consecuencias no se limitan al momento del incendio. La exposición a estos contaminantes puede generar efectos tanto inmediatos como a largo plazo:
 
A corto plazo:
• Irritación de ojos y garganta
• Dolores de cabeza y migrañas
• Crisis alérgicas
• Intoxicaciones y daños pulmonares agudos
 
A largo plazo:
• Asma y bronquitis crónica
• Daños neurológicos y cardiovasculares
• Alteraciones hormonales
• Incremento en el riesgo de cáncer
 
El evento, considerado como una contaminación aguda, se suma a la carga crónica de mala calidad del aire en la ciudad, intensificando sus efectos, especialmente en sectores vulnerables como niños y adultos mayores.
 
Para el especialista, lo más preocupante es que este tipo de incendios no son aislados. Responden a un patrón donde la normativa existe, pero no se cumple ni se supervisa adecuadamente.
 
“La legislación ambiental es suficiente, pero el problema está en su aplicación. Si las empresas cumplieran y dieran seguimiento a sus procesos, muchos de estos eventos se podrían evitar”, subrayó.
 
Ávila Galarza hizo un llamado tanto a empresas como a la población:
 
Para las empresas:
• Realizar estudios ambientales con profesionales capacitados
• Actualizar constantemente sus protocolos
• Capacitar al personal en gestión ambiental
• Implementar medidas reales de prevención y contención
 
Para la ciudadanía:
• Mantener puertas y ventanas cerradas durante contingencias
• Limpiar superficies donde se depositan partículas
• Evitar la exposición prolongada al aire contaminado
 
El tiempo que tarda el aire en limpiarse depende de factores como el viento y la radiación solar, pero mientras tanto, el riesgo persiste.
 
Este incendio no solo dejó daños materiales, expuso una cadena de omisiones que convierten a la industria en un foco latente de riesgo ambiental y sanitario. La pregunta no es si volverá a ocurrir, sino cuándo —y si las condiciones habrán cambiado para entonces.
OTRAS NOTAS