San Luis Potosí, SLP. — Con el objetivo de profesionalizar al sector y extender la esperanza de vida de los nuevos establecimientos, la delegación potosina de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados (CANIRAC) presentó la segunda edición de su programa "Todo San Luis, Incubadora de Negocios".
El proyecto surge en un momento crítico para el sector, donde la sobrerregulación y la competencia desleal representan los mayores obstáculos para los inversionistas locales.
Durante el lanzamiento de esta segunda generación, el vicepresidente de la cámara, Carlos Alberto Rodríguez Hernández, reveló cifras que calificó de "alarmantes": en San Luis Potosí, el 70 por ciento de los establecimientos gastronómicos operan en la informalidad. Esta situación vulnera la estabilidad de una industria que es pilar de la economía estatal.
Uno de los retos técnicos de la incubadora es lograr que los negocios sobrevivan al "periodo crítico" de los 24 meses. Según Rodríguez Hernández, el promedio de vida actual de un restaurante es de apenas dos años; a través de la plataforma de aprendizaje y 30 horas presenciales de capacitación, se busca que los emprendedores adquieran herramientas de gestión que garanticen su permanencia a largo plazo.
La nueva generación iniciará actividades el próximo 22 de abril con la participación de 30 empresas, aunque la meta de la cámara es incrementar este número para acelerar la apertura formal de más unidades de negocio.
Por su parte, el presidente de la CANIRAC, Alejandro Espinosa Abaroa, denunció que el entorno para emprender en el ramo sigue siendo sumamente complejo. Criticó la "tramitología" y la sobrerregulación gubernamental, señalando que estos factores castigan la inversión formal y empujan a los pequeños empresarios hacia la irregularidad.
"Buscamos contrarrestar la informalidad y dotar al empresario de herramientas ante un entorno de negocios que aún es muy hostil, con una carga administrativa que dificulta el crecimiento de la industria", puntualizó el dirigente.