Rioverde, SLP.- La gastronomía rioverdense no solo se disfruta en el plato; ahora también se lleva en el llavero. Gracias a la creatividad de las artesanas Mary y Sarys Mancilla, los manjares más emblemáticos del "corazón de la Zona Media" han sido transformados en piezas de bisutería artesanal que están causando furor entre los turistas durante esta temporada vacacional.
Desde las tradicionales enchiladas hasta las dulces chancaquillas, estas réplicas en pasta francesa capturan con asombroso realismo la esencia culinaria de la región, convirtiéndose en el "souvenir" más buscado del momento.
El talento de Sarys Mancilla ha logrado recrear en miniatura una variedad de alimentos que, por su nivel de detalle, "hacen agua la boca" a propios y extraños. En el negocio familiar de bisutería tradicional, los visitantes pueden encontrar las icónicas enchiladas rioverdenses acompañadas de su inseparable patita de puerco en vinagre.
Elotes (enteros o en vaso), tacos con su respectivo refresco de cola y los crujientes cueros preparados con repollo y salsa, chancaquillas, pan con café y hasta tarros de cerveza escarchados junto a su bolsa de frituras.
Más allá de ser un accesorio, estas piezas representan una forma de llevarse un pedazo de la tradición potosina a casa. Mary Mancilla señaló que la novedad de estas figuras radica en que representan la comida que da identidad a Rioverde, logrando arrancar sonrisas por su ingenio.
Las piezas oscilan entre los 50 y 75 pesos, lo que las hace sumamente accesibles para el turismo nacional e internacional. Las réplicas de enchiladas y chancaquillas encabezan la lista de las piezas más solicitadas por los viajeros.
Este proyecto es un claro ejemplo de cómo el sector artesanal de Rioverde busca renovarse constantemente. Al transformar la gastronomía —reconocida por su gran sabor y bajo costo— en piezas únicas de colección, las manos potosinas aseguran que el recuerdo de su tierra permanezca vigente mucho después de que las vacaciones hayan terminado.