San Luis Potosí, SLP. — El Aeropuerto Internacional de San Luis Potosí, operado por el Grupo Aeroportuario del Centro Norte (OMA), cerró el primer trimestre de 2026 con cifras récord que confirman su tendencia al alza. De acuerdo con el último reporte financiero de la concesionaria, la terminal potosina movilizó a un total de 200 mil 244 pasajeros entre enero y marzo, lo que representa un incremento del 15.4% en comparación con el mismo periodo del año anterior.
Este crecimiento se vio impulsado de manera determinante por el mercado extranjero, consolidando a la entidad como un nodo de conexión global en ascenso.
La disparidad entre el crecimiento de vuelos domésticos e internacionales marcó el ritmo del trimestre, este segmento registró un repunte histórico del 45.5%. Mientras que en el primer trimestre de 2025 se trasladaron 57 mil 437 personas, este año la cifra se disparó a 83 mil 584 pasajeros, uno de los incrementos más pronunciados en los últimos meses para la terminal.
El tráfico de pasajeros nacionales mostró una estabilidad absoluta con una variación marginal del 0.5%, pasando de 116 mil 041 a 116 mil 660 usuarios.
Un hito relevante durante el mes de marzo fue el fortalecimiento de la conectividad nacional con el inicio de operaciones de la ruta San Luis Potosí - AIFA a través de la aerolínea Viva, lo que diversifica las opciones de salida y arribo hacia el centro del país.
A nivel corporativo, Grupo OMA ha transportado a 6.7 millones de pasajeros en lo que va del año, un crecimiento general del 4.7%. Dentro de su red de terminales, San Luis Potosí contribuye al dinamismo de la empresa, compartiendo protagonismo con los aeropuertos de mayor volumen de operaciones:
Monterrey: 3,541,833 pasajeros.
Culiacán: 505,986 pasajeros.
Ciudad Juárez: 472,367 pasajeros.
El crecimiento de casi 46 puntos en el tráfico internacional sugiere un fortalecimiento tanto en el turismo de negocios —impulsado por la llegada de nuevas inversiones transnacionales— como en el sector de exportación de servicios. Los especialistas consideran que, de mantenerse esta tendencia, la terminal potosina podría requerir nuevas inversiones en infraestructura para agilizar los procesos de migración y aduana.