San Luis Potosí, SLP.- La crisis de inseguridad en las carreteras, el alza desmedida en los insumos y la falta de respuesta del Gobierno Federal han llevado al sector del transporte de carga a un punto de quiebre. Raúl Torres Mendoza, consejero nacional de la Alianza Mexicana de Organizaciones de Transportistas (AMOTAC), advirtió que la "enorme inconformidad" acumulada es la causa principal de los recientes bloqueos carreteros en el país.
Según el líder transportista, las condiciones actuales han precarizado el servicio, dificultando la supervivencia de los pequeños empresarios.
Dos factores financieros están asfixiando la capacidad operativa del sector, especialmente del denominado "Hombre-Camión", que representa el 60% del padrón de unidades en circulación. Las pólizas exigidas por la Federación han registrado incrementos de hasta un 30%, lo que merma drásticamente la solvencia de los pequeños transportistas. Torres Mendoza criticó la inacción federal ante el aumento sostenido del diésel, que en algunas regiones ya supera los 29 o 30 pesos por litro. Para el sector, el combustible representa más del 50% de sus costos operativos.
A la crisis económica se suma la vulnerabilidad en las rutas. El consejero de AMOTAC calificó diversos tramos de jurisdicción federal como "altamente peligrosos", señalando una preocupante ausencia de la Guardia Nacional.
"Las condiciones para el transportista son cada vez más adversas. No solo lidiamos con costos insostenibles, sino con una inseguridad rampante ante la nula presencia de elementos federales en las carreteras", afirmó el empresario.