San Luis Potosí, SLP.- La movilidad en el país amaneció con incertidumbre este lunes 6 de abril, luego de que organizaciones de transportistas y productores del campo, entre ellas la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga, activaran un paro nacional indefinido que ya comienza a reflejarse en diversos puntos estratégicos del territorio.
Desde las primeras horas del día, la protesta —impulsada por la inconformidad ante lo que consideran respuestas insuficientes del gobierno federal— ha derivado en bloqueos carreteros en al menos 20 estados, generando un escenario de posibles retrasos, interrupciones logísticas y complicaciones para miles de viajeros.
El momento no es menor. La movilización coincide con el cierre del periodo vacacional, cuando las carreteras registran un alto flujo de turistas que regresan a sus ciudades de origen o continúan su tránsito hacia distintos destinos. En este contexto, las afectaciones podrían escalar rápidamente, impactando tanto a particulares como al transporte de mercancías.
En el caso de San Luis Potosí, las primeras consecuencias ya son visibles. Se reportó el cierre de circulación en el kilómetro 58 de la carretera hacia Guadalajara, a la altura del municipio de Villa de Arriaga, uno de los puntos de conexión más relevantes hacia el occidente del país. Esta vía, junto con corredores que enlazan hacia el centro y norte, representa un eje fundamental para el traslado de bienes y pasajeros.
A diferencia de otras movilizaciones, los manifestantes han optado por no revelar con anticipación los puntos de bloqueo, una estrategia que busca incrementar la presión y dificultar rutas alternas. Entre sus principales exigencias destacan mejores condiciones de seguridad ante los constantes robos y hechos violentos en carretera, apoyos directos al campo, así como la reducción en el costo del diésel mediante ajustes fiscales. También han manifestado su rechazo a lo que consideran una competencia desleal derivada de importaciones.
Mientras la jornada avanza, autoridades y usuarios se mantienen atentos a la evolución de los cierres. La recomendación general es extremar precauciones, prever tiempos de traslado y mantenerse informado ante posibles cambios en las rutas.
El paro, sin una fecha clara de conclusión, abre un nuevo frente de presión que podría prolongarse y escalar en sus efectos si no se alcanzan acuerdos en el corto plazo.