Estas alzas podrían presionar la inflación, ya que los mayores costos podrían trasladarse al consumidor final, según organismos como la OCDE y la UNCTAD
El cierre del Estrecho de Ormuz está presionando al alza los insumos utilizados por industrias como la automotriz, textil, plástica, médica, agropecuaria y de alimentos para animales.
Se trata de metales como acero y aluminio; gases como el helio; así como pigmentos textiles, resinas plásticas, fertilizantes nitrogenados, metanol y MTBE, entre otros, todos clave en los procesos productivos, cuyos precios han aumentado entre 8 y 58 por ciento.
Estos incrementos son resultado del cierre del Estrecho de Ormuz, así como del alza en los precios del petróleo, el gas natural, el transporte marítimo, las pólizas de seguros y el diésel, entre otros factores, de acuerdo con especialistas.
Estas alzas podrían presionar la inflación, ya que los mayores costos podrían trasladarse al consumidor final, según organismos como la OCDE y la UNCTAD.
Todos estos productos tienen algo en común: derivan del gas natural o del petróleo, cuyos precios se han disparado debido a la caída de la actividad en el Estrecho, derivada del conflicto entre Irán y Estados Unidos-Israel, de acuerdo con un reporte de Coface México.
Las actividades marítimas en el Estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20 por ciento del suministro mundial de crudo y gas natural, han caído 95 por ciento como resultado del conflicto, lo que ha impulsado los precios de estos hidrocarburos.
Simon Lacoume, economista sectorial de Coface México, señaló en un reporte publicado la semana pasada que, derivado de esta situación, los precios del gas natural en Asia, Europa e incluso Estados Unidos se han incrementado significativamente.
Por ejemplo, en Europa el precio aumentó 85 por ciento mensual en marzo, mientras que en Asia se duplicó. En el mismo periodo, el gas natural Henry Hub en Estados Unidos subió 36 por ciento.
Bernardo Fernández Rivera, especialista en energía y director de Tecnologías Unidas, explicó que la industria del acero y el aluminio es altamente intensiva en consumo eléctrico, el cual depende en gran medida del gas natural.
"Ambos metales son insumos clave en sectores como la construcción, la industria automotriz, empaques, maquinaria y electrodomésticos", detalló.
Añadió que, si bien México es productor de acero, depende en gran medida de importaciones. Datos de la Secretaría de Economía indican que el País importó más de 16 mil millones de dólares en acero el año pasado.
El especialista también destacó que el helio es fundamental para la fabricación de chips y en el sector salud, donde se utiliza en equipos médicos avanzados.
Explicó que Qatar aporta alrededor del 33 por ciento del suministro global de helio, pero sus exportaciones se han visto afectadas por el conflicto.
En el caso del metanol, utilizado en plásticos, resinas, adhesivos, pinturas y productos farmacéuticos, su precio ha aumentado hasta 58 por ciento. México es deficitario en este insumo y depende de importaciones, principalmente de Estados Unidos.
Incluso, productos derivados como la metionina, utilizada en la alimentación animal, han registrado incrementos de hasta 10 por ciento.
"Veremos un encarecimiento de insumos provenientes de Oriente y Europa debido al aumento en los costos de transporte y energía, lo que impactará la producción y los precios finales", concluyó.