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Persisten imprecisiones en estímulo al cine

Los lineamientos para aplicar al Estímulo Fiscal a la Producción Cinematográfica y Audiovisual (EFICA), publicados este lunes, no corrigen la posible concentración de este beneficio en las plataformas de streaming transnacionales.
 
 De acuerdo con un estudio del Centro de Análisis e Investigación Fundar, el EFICA, que fue anunciado el pasado febrero, necesitaba ser regulado de mejor forma para que estas empresas internacionales no se beneficiaran por encima de las casas productoras mexicanas.
 
 "Es una alta posibilidad que las grandes plataformas de streaming, que han comenzado a instalarse en México, pero que operan principalmente desde otros países, sean quienes reciban la mayor cantidad del estímulo fiscal", expuso a este diario el investigador Iván Benumea.
 
 En una entrevista previa con este diario (28/03/26), el coordinador del Programa de Justicia Fiscal de Fundar ya había alertado sobre esta omisión en la regulación del estímulo, que todavía podía corregirse con los lineamientos de esta semana, pero que no ocurrió así.
 
 En términos generales, el EFICA busca atraer grandes inversiones para la industria nacional, al apoyar proyectos con un gasto mínimo de 40 millones de pesos en México, en el caso de largometrajes y por capítulo de una serie.
 
 De esta forma, si una producción demuestra que, de su presupuesto entero, el 70 por ciento se destina a proveedores nacionales, puede hacerse acreedora a un crédito fiscal del 30 por ciento de su costo total.
 
 Este crédito, además, puede transferirse de un beneficiario a otro, con la intención de que una productora pueda recibir liquidez inmediata para el financiamiento del proyecto.
 
 Es aquí, explica Benumea, donde era importante poner tope a los beneficios fiscales para las plataformas de streaming.
 
 "Esas plataformas también van a poder adquirir el crédito, y es más probable que una productora mexicana prefiera transferirle el crédito fiscal a una plataforma de streaming, a que utilice ese monto para pagarle a sus proveedores (mexicanos).
 
 "Y eso podría colocar en un estado de desventaja a quienes realmente participaron en la producción de una película, en comparación de una empresa multinacional que solamente va a distribuirla", ejemplifica.
 
 Al no tener un tope de cuántos créditos fiscales pueden adquirir, las plataformas podrían verse beneficiadas de manera doble: por la generación de utilidades de un proyecto con el que se asocien, y por la reducción del ISR que corresponde a dichas utilidades.
 
 De igual forma, Fundar ya había detectado que el EFICA no privilegiaba a los proveedores nacionales que se dedicaran directamente al quehacer cinematográfico, como la posproducción y efectos especiales, por encima de aquellos que ofrecen servicios indirectos, como el hospedaje y el transporte.
 
 "Los lineamientos no especifican el grado de gastos que deben de realizarse en términos de su relación con la cadena de producción cinematográfica, que son los gastos directos o los gastos indirectos, por lo que una producción podría acceder al estímulo fiscal realizando solamente gastos indirectos", señala Benumea.
 
 "Estos son importantes para una producción, pero si el estímulo tiene como objetivo principal fortalecer a las empresas que realmente hacen cine, entonces debería haberse fijado claramente que estas empresas (las directas) deberían ser priorizadas".
 
 De acuerdo con una medición de Fundar, los proveedores directos ofrecen un beneficio mayor para la industria cinematográfica nacional.
 
 Por otro lado, Fundar detectó que los lineamientos no incluyen una medida de transparencia sobre el uso de los recursos que cada contribuyente va a recibir y, por el contrario, estos serán reservados.
 
 A pesar de estas deficiencias identificadas, los lineamientos sí lograron algo positivo, al incorporar tres nuevos criterios que harán elegibles a las producciones: territorial, cultural y de formación.
 
 El primero de ellos se refiere a que una producción es más elegible si no se realiza solamente en áreas metropolitanas; el segundo privilegia a obras que puedan tener un impacto mayor en fortalecer el cine nacional, y el tercero encomia los proyectos que realicen capacitaciones o contraten a personas en formación.
 
 Aunque los problemas más importantes no se corrigieron con los lineamientos publicados este lunes, el Comité Técnico del EFICA todavía puede rectificar más adelante, con la experiencia del uso del beneficio fiscal.
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