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Crisis hídrica también es un riesgo de salud pública

La explotación intensiva de los mantos acuíferos está relacionada con diversas afectaciones en la población, dice presidente del Consejo Estatal Hídrico

San Luis Potosí, SLP.- La crisis hídrica en la entidad no solo representa un problema ambiental, sino también un riesgo creciente para la salud pública, advirtió Jonathan Quintero García, presidente del Consejo Estatal Hídrico, quien destacó que el uso intensivo de los mantos acuíferos, sumado a la falta de filtración natural y la contaminación acumulada, está relacionado con diversas afectaciones en la población, que van desde padecimientos digestivos hasta enfermedades más graves como cáncer; además señaló impactos en la salud reproductiva, alteraciones en el desarrollo infantil y enfermedades crónicas como la fluorosis o la artritis reumatoide.
 
Otro factor crítico es la condición geográfica del valle de San Luis Potosí, el cual funciona como una cuenca cerrada. Esto significa que el agua, junto con los contaminantes generados por actividades urbanas e industriales, permanece en el subsuelo; esa acumulación, explicó, termina filtrándose hacia los acuíferos de donde se extrae el agua que consume la población.
 
Preparan iniciativa para regular el uso del agua
 
Quintero García adelantó que presentará una propuesta legislativa enfocada en ordenar el mercado del agua, con énfasis en establecer controles sanitarios, mejorar la regulación de la extracción y fomentar la tecnificación del sector. Aclaró que la intención no es limitar el acceso al recurso, sino garantizar su calidad y sostenibilidad.
 
El especialista explicó que el acuífero que abastece a la mayor parte de la población potosina ha sido explotado de manera intensiva desde hace más de medio siglo. Actualmente, entre el 75 y 80 por ciento del suministro de agua depende de esta fuente subterránea, la cual se encuentra en condición de veda debido a su deterioro.
 
Además, indicó que el nivel de extracción supera ampliamente la capacidad natural de recarga, lo que agrava el problema, especialmente ante la disminución de lluvias y la expansión urbana que impide la infiltración del agua.
 
Quintero García advirtió que la falta de infraestructura adecuada para el tratamiento y potabilización del agua incrementa los riesgos sanitarios, ya que incluso el contacto cotidiano con el agua puede representar un peligro.
 
Ante este panorama, insistió en la necesidad de implementar un Plan Hídrico Metropolitano que permita reducir la sobreexplotación, promover la reutilización del recurso y garantizar agua segura para la población.
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