Durante el sexenio del presidente Andrés Manuel López Obrador se registró un incremento significativo en el número de derrames y fugas de hidrocarburos de Petróleos Mexicanos (Pemex), en comparación con la administración de Enrique Peña Nieto, aunque el volumen total derramado fue menor, de acuerdo con información publicada por El Economista.
Datos de los informes de sostenibilidad de la empresa productiva del Estado señalan que entre 2013 y 2018 se reportaron mil 848 eventos, mientras que en el periodo de 2019 a 2024 la cifra ascendió a 6 mil 609, lo que representa un aumento de más del doscientos cincuenta por ciento. No obstante, el volumen derramado pasó de 40 mil 903 barriles y 221 millones de pies cúbicos de hidrocarburos en el sexenio anterior, a 17 mil 403 barriles y 175 millones de pies cúbicos en la administración más reciente.
Tan solo en 2024, Pemex registró mil 037 eventos relacionados con fugas y derrames, lo que representó una disminución del quince por ciento respecto a 2023. Sin embargo, el inventario acumulado de sitios con derrames alcanzó mil 185 hectáreas, ligeramente superior a las mil 138 reportadas el año previo.
En materia de atención ambiental, la empresa informó que durante 2024 realizó labores de contención, recuperación y limpieza en una superficie de 149 hectáreas, principalmente en la región sur de Pemex Exploración y Producción. Asimismo, al cierre del año se contabilizaron 240 casos de riesgos ambientales, de los cuales 55 estaban en proceso de atención y 62 en curso, mientras que otros 77 forman parte de programas a futuro y 46 aún no han sido programados.
El monto estimado para atender estos riesgos asciende a 15 mil 728 millones de pesos. Ese mismo año se concluyó la atención de 16 casos, con una inversión de 237.2 millones de pesos, enfocados en el manejo de residuos peligrosos y la remediación de sitios contaminados.
Por otra parte, la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) reportó un incremento en los sitios contaminados por hidrocarburos. Durante los últimos cuatro años del actual sexenio se registraron 245 sitios afectados, 75 más que los 170 reportados en el mismo periodo de la administración anterior.
En total, entre 2015 y 2024 se han documentado 547 sitios contaminados en 481 municipios del país, con Veracruz, Chihuahua, Sonora, Jalisco y Tamaulipas como las entidades con mayor incidencia. Solo en 2024 se registraron 87 sitios contaminados, cifra superior a la de años previos.
Los datos reflejan un escenario en el que, pese a la reducción en el volumen derramado, la frecuencia de incidentes y la expansión de áreas afectadas continúan representando un reto ambiental para el sector energético en México.