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Hegemonía verde rumbo al 27

Detrás del Telón.

El escenario político potosino rumbo a la elección de 2027 perfila una realidad ineludible: el Partido Verde Ecologista de México se consolida como la principal fuerza electoral en la entidad, impulsado por la gestión exitosa del gobernador Ricardo Gallardo Cardona, y una narrativa de continuidad política, no se quiere un regreso al pasado.
 
Diversas encuestas coinciden en que el Verde aventaja en intención de voto, configurando un panorama donde la sucesión estatal parece inclinarse hacia el proyecto político del gobernador Ricardo Gallardo; son varias las encuestas, pero con una de ellas podemos ejemplificar la hegemonía del Verde: el PVEM tiene el 48% de intención de voto, dejando atrás al PAN, Morena, PRI y MC.
 
La senadora Ruth González Silva encabeza las preferencias de voto, dobla y en algunos casos triplica en porcentaje a los aspirantes de los otros partidos, como las hermanas Rodríguez Velázquez, a la senadora Verónica Rodríguez, el alcalde Galindo, los diputados Rubén Guajardo y Marco Gama, a Paola Longoria, Gerardo Zumaya.
 
Este dominio verde no sólo responde a la estructura partidista, sino al capital político acumulado en el ejercicio del poder de Gallardo con una aprobación —que ninguno de sus antecesores logró alcanzar en las últimas décadas— que se traduce en respaldo electoral potencial.
 
La figura de la senadora Ruth González Silva se ha convertido en el mejor liderazgo emergente, su posicionamiento combina visibilidad institucional, cercanía con el electorado a través de obras y servicios sociales, y el respaldo del grupo gobernante y de la cúpula nacional del PVEM.
 
La fortaleza del PVEM se explica por sus números y también por la fragmentación de sus adversarios: Morena, pese a mantener una base electoral sólida a nivel nacional, localmente enfrenta tensiones internas y una disyuntiva estratégica, critica el nepotismo hacia afuera pero lo auspicia hacia adentro con clanes familiares que desplazan a la militancia genuina y cierra la puerta a nuevos liderazgos.
 
El PRI está en una etapa compleja de disolución, sus cuadros con experiencia están optando por irse a otros partidos y en el PAN hay presiones internas para ir con candidato propio y sin alianza, y MC sigue siendo un partido con votaciones testimoniales, todo parece indicar que la mesa está servida para el triunfo del PVEM con la senadora González Silva a la cabeza sin necesidad de coaligarse con otras fuerzas.
 
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