Ciudad Fernández, SLP.- Lo que parecía el fin de un conflicto laboral de casi 90 días en los invernaderos de Rising Farms, ha derivado en una nueva ola de indignación. Tras tres meses de resistencia al exterior de las instalaciones, líderes sindicales anunciaron un acuerdo de liquidación que excluye a la mitad de la plantilla laboral, dejando en la incertidumbre a decenas de familias.
La huelga, que estalló formalmente el pasado 9 de enero, buscaba el pago de salarios devengados y prestaciones de ley; sin embargo, la propuesta actual ha sido calificada por los afectados como una "solución selectiva".
La inconformidad radica en que la deuda de la empresa no es reciente. Los trabajadores señalan que se les deben:
Tres semanas de salario correspondientes al mes de diciembre de 2025.
Aguinaldo proporcional del año pasado.
Salarios caídos generados durante los tres meses de cese de actividades.
Los trabajadores que quedaron fuera del beneficio arremetieron contra sus representantes sindicales, acusándolos de abandonar la defensa de la totalidad del gremio. "El sindicato debería velar por todos, no solo por una parte. Nos están dejando solos en una batalla legal que la empresa y el sindicato deberían resolver para todos por igual", manifestaron los inconformes.
Ante este panorama, se espera que el grupo de trabajadores excluidos acuda a la Delegación de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) para buscar una mediación que obligue a la empresa a cumplir con el pago universal de las prestaciones pendientes, evitando que el conflicto se prolongue en los tribunales laborales.