Rioverde, SLP. — Un operativo de tránsito por la falta de equipo de seguridad derivó en un tenso altercado entre civiles y elementos de la Dirección de Seguridad Pública Municipal, dejando como saldo tres mujeres atendidas por cuerpos de emergencia, entre ellas una menor de edad con lesiones físicas.
Los hechos se registraron la noche del jueves en la calle Corregidora, perteneciente a la colonia Los Naranjos en Rioverde, donde vecinos solicitaron la presencia urgente de paramédicos tras presenciar el forcejeo entre los uniformados y una familia del sector.
De acuerdo con versiones de los afectados, el incidente inició cuando un hombre salió de su domicilio a bordo de una motocicleta para realizar una prueba mecánica tras haberle hecho reparaciones. Debido a que el trayecto era corto, el conductor no portaba el casco de seguridad, motivo por el cual los agentes municipales procedieron a marcarle el alto para asegurar la unidad.
La situación se tornó violenta cuando familiares del motociclista intentaron evitar que el vehículo fuera retirado. Según la información recabada en el sitio, una niña resultó con golpes contusos en los brazos y la zona lumbar tras ser presuntamente proyectada al suelo por los elementos durante el forcejeo. La madre de la menor también presentó huellas de agresiones físicas en las extremidades superiores. Y una mujer de la tercera edad requirió atención médica inmediata debido a una severa crisis nerviosa provocada por la escena.
Paramédicos de la Cruz Roja Delegación Rioverde arribaron al lugar para brindar los primeros auxilios. Afortunadamente, las dos lesionadas fueron reportadas como estables y no requirieron traslado hospitalario de urgencia.
Pese a la resistencia familiar y las denuncias de agresión, la motocicleta fue finalmente asegurada por los elementos municipales y trasladada a la pensión correspondiente para ser puesta a disposición de la autoridad de tránsito.
Vecinos de la colonia Los Naranjos manifestaron su descontento ante lo que calificaron como un uso desproporcionado de la fuerza por parte de la corporación capitalina, especialmente al haber menores de edad involucrados, por lo que no se descarta que los afectados interpongan una queja formal ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH).