San Luis Potosí, SLP.- Habitantes del fraccionamiento Puerta de Piedra escalaron su inconformidad más allá del ámbito local, ahora buscan que la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura revise —e incluso retire— el distintivo de “Ciudad Árbol del Mundo” a la capital potosina, en medio de la polémica por la posible venta de un terreno que hoy funciona como área verde comunitaria.
El conflicto surge por la intención del Ayuntamiento encabezado por Enrique Galindo Ceballos de subastar un predio en la colonia, espacio que vecinos rescataron y transformaron en un pequeño bosque urbano mediante técnicas de reforestación intensiva. Este tipo de proyectos, además de regenerar ecosistemas, suelen mejorar la calidad del aire y reducir el calor en zonas urbanas.
Para los habitantes, el punto no es solo la venta del terreno, sino lo que consideran una contradicción de fondo, mientras la ciudad presume un reconocimiento internacional por su política ambiental, se impulsa la desincorporación de un espacio verde ya consolidado. Cabe recordar que este distintivo se otorga a ciudades que cumplen estándares de protección, planeación y cuidado del arbolado urbano.
La inconformidad ya tomó forma legal. Existen recursos judiciales en curso para frenar la operación; sin embargo, acusan que la postura municipal no ha cambiado. En paralelo, el comité ciudadano decidió llevar el caso a instancias internacionales, argumentando que el interés económico estaría por encima del derecho a un medio ambiente sano.
Más allá del litigio, el terreno se ha convertido en símbolo para la comunidad, un espacio que, aseguran, no solo recuperó biodiversidad —con la presencia de aves rapaces—, sino también la convivencia vecinal en una zona urbana.
El fondo del conflicto deja un interrogante: ¿puede una ciudad sostener un reconocimiento global por su compromiso ambiental mientras enfrenta reclamos locales por la pérdida de sus propios pulmones verdes?