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'Tía Paty': 'quemaban' gente y extorsionaban por Instagram

Explotaba 'Tía Paty' el morbo y el chisme

De publicar chismes sobre influencers y personas populares de Monterrey, los administradores de las páginas de "La Tía Paty" pasaron a operar un esquema de extorsión en el que exigían dinero a cambio de no difundir o eliminar publicaciones.
 
 Al principio sus víctimas eran personajes reconocidos, pero después se enfocaron en ciudadanos comunes, desde maestros, abogados o comerciantes.
 
Los administradores recibían mensajes anónimos de seguidores que denunciaban desde presuntos fraudes hasta infidelidades o situaciones que podían comprometer la reputación de las personas.
 
Sin verificar la información, la "Tía Paty" difundía fotos y videos en Instagram, Facebook, Twitter y en Telegram, en donde tenía miles de seguidores.
 
Luego, se contactaban con la persona a la que estaban difamando para pedirle dinero a cambio de bajar el contenido.
 
De acuerdo con influencers afectados, la página era administrada por al menos cuatro personas, de las cuales dos fueron detenidas la noche del miércoles por agentes de la Fiscalía General de Justicia, por difundir videos e imágenes con contenido sexual y exigir un pago a cambio de retirarlos
 
Los detenidos son Astrid y César, este último señalado por sus víctimas como un empresario que entre sus negocios está "La Jungla de Timo".
 
Elsa Burgos, ex conductora de televisión, aseguró en Instagram que ella fue víctima de este esquema de extorsión utilizado por la página y que mantiene un proceso legal contra ellos,
 
"Ojalá caigan todos, porque esa es una banda de criminales que me difamaron y me intentaron pedir dinero", dijo, "yo también tengo mis propios procesos, no puedo revelar mucho, pero falta una mujer que se decía mi amiga.
 
"Una cosa es una cuenta de chismes y otra cosa muy diferente es una cuenta de criminales, de proxenetas, de estafadores, de gente que se ha llevado vida porque una chica ya se desvivió por culpa de que estas personas le empezaron a inventar chismes".
 
La activista Valeria Macías, impulsora de la "Ley Valeria", relató que la cuenta estaba difamando a una amiga suya, por lo que envío un mensaje para que pararan los ataques.
 
"Ella respondió con una fotografía mia... me dijo ya valiste, te vas a quemar, conmigo nadie se mete, me sorprendió mucho su actitud, ¿qué clase de persona puede estar detrás de esto?
 
"Le dije que lo que estaba haciendo era un delito y me respondió riéndose de que nadie le podía hacer nada", afirmó la activista.
 
Otros testimonios de afectados señalan que los administradores de la página aceptaban pagos de usuarios, quienes les pedían difamar a otras personas.
 
Además, revelaron que la cuenta elaboró un catálogo de personas en un grupo de Telegram al que se podía acceder con el pago de una suscripción.
 
Ese catalogo se utilizaba para hacer "match" entre usuarios, es decir, concretar citas para conocerse en persona.
 
Para entrar a ese catalogo, los interesados debían realizar un pago, pero al momento de pedir que retiraran su fotos, algunas de ellas intimas, los administradores pedían un monto más elevado para quitar su contenido.
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